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Las Grietas y las goteras forzarán un cierre de san Martín por Obras. José Gómez Palas. El Correo de Andalucía


De nuevo sobre una iglesia del centro histórico pende la amenaza de un cierre prolongado por obras. El templo de San Martín, sede canónica de la Hermandad de La Lanzada, presenta daños importantes en las bóvedas que requieren de una actuación que se reconoce "urgente".

El arco toral de la iglesia de San Martín, sobre el que descansan las líneas de fuerza del templo, y una gran parte de las seis bóvedas del templo están agrietados por efecto de la humedad. El resquebrajamiento de las bóvedas y algunos de los muros es bastante patente, por lo que a simple vista es posible apreciar las numerosas fisuras abiertas en la fábrica del templo, alguna de las cuales son tan anchas que incluso "se pueden meter las manos", alerta el hermano mayor de la cofradía del Miércoles Santo, Ignacio Respaldiza.

La preocupación por el estado de conservación del templo –una de las grandes iglesias de Sevilla que aún quedan por restaurar– ha cundido también en el Arzobispado de Sevilla, que ya ha iniciado conversaciones con la Gerencia de Urbanismo, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y otros estamentos oficiales para poner en marcha el expediente de restauración de la iglesia de San Martín.

El agua que se filtraba a través de estas grietas ha generado más de un quebradero de cabeza a los hermanos de La Lanzada. "Cuando llovía, caía el agua como caños. A la imagen de la Esperanza Divina Enfermera la teníamos que trasladar a la capilla sacramental y proteger su altar con plásticos", testimonia con preocupación el hermano mayor. Tan acuciante llegó a ser este problema, que mientras en Santa Catalina repartían cubos por toda la iglesia para recoger el agua de lluvia –una imagen que impactó a la opinión pública–, en San Martín combatían las filtraciones de agua con "bidones".

En la actualidad, y gracias a la iniciativa de la propia cofradía, han cesado los problemas de agua en el templo. "Hemos ido arreglando lo que hemos podido. Con la colocación de tela asfáltica en el tejado y con cubos de pintura de caucho, que sirven de aislante, hemos logrado soldar las entradas de agua. El templo ya no padece goteras, pero sí conserva las grietas, que son muy patentes, y necesitan de un arreglo", comenta Respaldiza. Una enorme grieta corta por dos sitios el arco toral de la iglesia. Las fisuras, algunas de las cuales alcanzan una longitud de seis metros, también se extienden a los restantes arcos del templo y a algunos de los muros. "Los paramentos son los que tienen las grietas más complicadas. En concreto, hay una grieta sobre la puerta de entrada a la iglesia que atraviesa el muro y es visible desde el exterior".

Causas . En opinión del hermano mayor de La Lanzada, este agrietamiento de la fábrica de San Martín puede tener su origen en el "excesivo calor y ambiente de sequedad" que soporta habitualmente el templo.

Respaldiza comenta que "en la restauración que soportó la iglesia en la década de 1980 se eliminó la ventilación y se le echó un forjado de hormigón en el suelo, lo que le privó desde entonces de los parámetros mínimos de humedad y frescor que toda iglesia necesita".

Aquella "torta de cemento" habría empujado los muros y cambiado radicalmente el microclima de la iglesia. El hermano mayor refiere que la acumulación de calor es especialmente sensible en las bóvedas, tanto que el ambiente se torna irrespirable en las alturas cuando los hermanos suben para realizar alguna reparación en la techumbre.

"En las bóvedas la temperatura puede ser 20 ó 30 grados superior a la que hace a ras de suelo". Otras de las causas que podrían explicar el resquebrajamiento de las bóvedas son la existencia de bolsas de agua subterráneas y la cercanía al templo de un garaje en los sótanos de un núcleo de viviendas.

La hermandad está intentado combatir, en la medida de sus posibilidades, el ambiente de sequedad y el excesivo calor que soporta la iglesia. "Ahora –señala Respaldiza– estamos pendientes de que nos instalen una chimenea de extracción de aire". Sin embargo, la corporación no dispone de los fondos necesarios para acometer una obra de la envergadura que precisa San Martín.

El primer paso para su restauración será la elaboración de un diagnóstico certero sobre el estado de conservación del inmueble. De ello se encargará la empresa Vorsevi, que al igual que ya hiciera en los casos de las iglesias del Divino Salvador y de Santa Catalina, abordará un análisis del subsuelo y de la estructura del edificio.

Las fuentes consultadas por este periódico no se aventuran a concretar cuántos años podría permanecer clausurada la iglesia de San Martín, una incógnita que comenzará a despejarse una vez que el informe de Vorsevi cuantifique los daños que presenta el templo. Luego vendrá la redacción del proyecto de restauración, a partir del cual será posible vislumbrar si se acomete la intervención en su totalidad o por fases. No hay riesgo para la integridad de los fieles, pero la restauración de San Martín se aventura próxima.

LA COFRADÍA HABILITARÁ UN ORATORIO Y HARÁ LOS CULTOS EN SAN ANDRÉS  

La Hermandad de la Sagrada Lanzada parece resuelta a permanecer en San Martín mientras duren las obras de restauración del templo. "Si no es totalmente necesario, pretendemos quedarnos aquí", sentencia el hermano mayor, Ignacio Respaldiza, consciente, sobre todo, de las dificultades que hallarían para buscar una iglesia desde la que efectuar su salida procesional, dadas las enormes dimensiones del paso de misterio.

La cofradía del Miércoles Santo ya posee experiencia en aclimatarse a un entorno de obras. De hecho, durante la última intervención que sufrió la iglesia en la década de los 80, la hermandad "tapió" la capilla sacramental y allí dio culto a sus imágenes.

Durante aquella restauración, que obligó a clausurar la iglesia por un periodo de nueve años, la Hermandad de La Lanzada realizó consecutivamente sus estaciones de penitencia desde el propio templo de San Martín, sobre un suelo terrizo que adecuaban convenientemente para la salida mediante la colocación de moquetas.

Oratorio. A pesar de que la iglesia se cerrará al culto mientras duren las obras de restauración, la junta de gobierno de la Lanzada no prevé el exilio de sus imágenes a otro templo más o menos cercano.

El hermano mayor de la cofradía, Ignacio Respaldiza, comenta que ya han pensado en habilitar un oratorio en las dependencias que posee la hermandad, de manera que los hermanos que lo deseen puedan visitar a las imágenes cada vez que quieran.

Este oratorio podría habilitarse bien en la sala de vitrinas o en el salón de actos de la nueva casa de hermandad, con acceso desde la calle Divina Enfermera. De esta forma, las imágenes titulares de la hermandad sólo saldrían del templo con ocasión de los cultos anuales, para los que sería necesario su traslado hasta la parroquia de San Andrés. El hermano mayor de La Lanzada asegura que para el montaje y desmontaje de los pasos sólo bastarían "cuatro o cinco días" por delante y por detrás del Miércoles Santo. La hermandad renunciaría a la tradicional visita de los fieles a la iglesia para ver los pasos montados.