Pura y Limpia. El Cielo no quiso esperar
Francisco Santiago. Pocas hermandades son las que tienen el privilegio de pisar una de las zonas más antiguas de la Catedral, que no es otra que el Patio de los Naranjos.
La Hermandad de la Pura y Limpia celebraba la Función Principal en honor a su Titular en la Capilla del Sagrario para, posteriormente, regresar al barrio del Arenal, pero en esta ocasión no a su pequeño sagrario del Postigo en forma de Capilla, en esta ocasión lo haría a la Capilla de La Carretería.
Pero antes de ese regreso esperado, recuerdos de reconquista nos vienen a la mente cuando la pequeña joya Inmaculada sobre su paso, se adentra en el Patio de los Naranjos para buscar la Catedral y salir a la Puerta de palos, donde Sevilla la esperaba.
Son momentos íntimos y gloriosos, llenos de emotividad, colorido, historia y remembranzas de esa Gloria que tan bien conocemos en esta capital Hispalense.
Los Naranjos ejercieron de palio, el agua de la fuente mora de incienso y la Giralda de pertiguero.
Para mí fue algo grandioso, reencontrarme con estos momentos que, en frascos pequeños, nos ofrece la fe y la devoción heredada de nuestros mayores…
Gracias por permitirme compartir estos momentos.
(1).jpg)
.jpg)
(1).jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
(2).jpg)
(1).jpg)
(1).jpg)
(1).jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
(1).jpg)
(3).jpg)
(1).jpg)
(1).jpg)
.jpg)
.jpg)
Fotos: Francisco Santiago