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  • lunes, 17 de agosto de 2026
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Las cornetas de la Banda del SoL sonaron tras el Perdón de Jerez en su extraordinaria


Eduardo Fdez. López. La Hermandad del Perdón de Jerez de la Frontera con motivo de su cincuentenario fundacional celebró durante la pasada semana cultos extraordinarios en honor de su titular, el Santísimo Cristo del Perdón y que culminaron con la procesión extraordinaria del titular desde la Parroquia de Santa Ana, sede fundacional de la misma hasta su actual sede en la Ermita de Guía.

El Cristo del Perdón, crucificado vivo, joven y barbilampiño a diferencia de otros crucificados, fue realizado por el escultor jerezano Francisco Pinto Berraquero en 1966 y realiza estación de penitencia esta Hermandad cada tarde del Domingo de Ramos.

A esta procesión y por su carácter, la Hermandad del Perdón quiso que fuera todo extraordinario y digno de recordar en el tiempo, dándole aspectos extraordinarios a la misma y que la diferenciaran de la propia de Semana Santa y uno de ellos fue la música, siendo la sevillana Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Sol la que interpretara por primera vez en la historia marchas tras el crucificado.

Con un repertorio clásico y sevillano durante todo el recorrido escuchándose marchas como “Virgen de la Paloma”, “La Solea”, “La rosa del Arenal”, “Baratillo”, “Bendición”, etc., la Banda del Sol dejó tan buen sabor de boca en la ciudad jerezana que reabre de nuevo la posibilidad de que el crucificado salga en Semana Santa con música, algo muy solicitado por los hermanos en los últimos años.

Además del acompañamiento musical el paso llevó los candelabros de guardabrisas del Cristo de las Misericordias, titular de la Hermandad residente en Santa Ana y que rememora aquel préstamo de enseres de esta hacia la recién creada Hermandad del Perdón en sus primeras salidas procesionales.

Y un largo etcétera de momentos inolvidables para los hermanos del Perdón de Jerez pudieron vivirse hasta que llegada la fría medianoche el crucificado entrara en su Ermita.

 

 

 

 

 

Fotos: Eduardo Fdez. López.