Arte Sacro. Como es tradición, la capilla de la Divina Pastora y Santa Marina será la sede de uno de los turnos del Jubileo Circular de las XL horas que administra la Real Congregación de Luz y Vela, con sede en la Parroquia de Santa Cruz.
Esta hermandad acoge, como viene haciendo desde hace más de doscientos cincuenta años, la exposición prolongada del Santísimo Sacramento cada año entre los días 22 a 24 de mayo de cada año. Durante esos días, la hermandad cede todo el protagonismo a Jesús Sacramentado, colocando a la Divina Pastora en un altar portátil en el mismo presbiterio y el manifestador con el ostensorio de plata cincelada, repujada y sobredorada que posee la corporación en el camarín, iluminado, adornado de cirios y velas y envuelto de una mística atmósfera de oración.
Dicho Jubileo Circular se inició en Sevilla el día 8 de diciembre de 1698 en la Santa Iglesia Catedral en cumplimiento del Breve concedido por el Papa Inocencio XII firmado un año antes, que se prorrogó cada siete años hasta 1777 en que se convirtió en Jubileo Perpetuo, concediendo el Papa Pío VI la indulgencia plenaria y el privilegio de que pudiera cerrarse por las noches, a diferencia de como se celebraba en Roma, sin interrupción durante las cuarenta horas de cada turno, cuyo número recordaba las horas en las que Cristo permaneció en el sepulcro. Esta Hermandad gozó siempre de gran devoción al Santísimo Sacramento y es, de hecho, la heredera natural de la Hermandad Sacramental de la Parroquia de Santa Marina, cuyo patrimonio, abundante en lo documental y exiguo en lo artístico, sigue conservando y manteniendo. Son estos cultos del Jubileo Circular la expresión fehaciente de este amor a la eucaristía que profesa la Hermandad de la Divina Pastora.
Así, os convocan al Jubileo Circular de las cuarenta horas en la capilla, durante los días 22 a 24 de mayo, de 10 a 14 y de 18 a 21 horas, clausurándose todos los días con Liturgia de la Palabra, bendición, reserva y canto del Regina Coeli, ostentando la sagrada cátedra en las tres tardes Fray Antonio Larios Ramos, O.P., del convento de Santo Tomás de Sevilla.
Animamos a todos los fieles a la adoración eucarística en la capilla, honrando a Jesús con una breve visita. Bendito y alabado sea nuestro Divino Señor Sacramentado.
Foto: Francisco Santiago.