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Labor callada de las Hermanas de la Cruz. Manuel Enríquez Becerra


Hoy día 2 de agosto, es el día de La Virgen de Los Ángeles; onomástica de Madre Angelita, fundadora de la congregación de las hermanas de la cruz. 

Por las calles de Sevilla, se ven a diario a las hermanas de la cruz, e hijas de Santa Ángela de la cruz; para auxiliar a enfermos y moribundos, van en silencio y sin hablar; llevando la cruz cómo Nuestro Señor Jesucristo. 

No piden nada a cambio, solo que el pueblo de Sevilla no las abandona, con sus ayudas y limosnas que recogen diariamente, que después dan a los más pobres y más necesitados de la ciudad.

Es una congregación que no presume, hacen una labor callada en la sociedad, cómo hizo en su día Santa Ángela; fundando la congregación de hermanas de la cruz. 

Las hermanas de la cruz están muy repartidas también por la geografía española, teniendo conventos en numerosas ciudades y pueblos; e incluso en el extranjero cómo en Italia. 

Aquí en la ciudad de Sevilla tienen además un colegio de enseñanza general para niñas, y una residencia de mujeres mayores, que conviven en el convento con las monjas, aunque la casa de las ancianas, está una casa más abajo del convento en la calle Santa Ángela; pero se comunica por dentro con el convento.

Dicen que hay crisis de vocaciones, pero en las hermanas de la cruz, cada día se ven más monjas jovencísimas que están en el noviciado de la congregación; y que van a auxiliar a los enfermos  con una monja ya consagrada. Estas jóvenes novicias llevan velo blanco a diferencia de las hermanas ya consagradas, que lo llevan negro.

Todos los años el día de La Virgen, es decir el día de La Inmaculada Concepción; suelen tomar los hábitos de hermana consagrada algunas novicias, después de haber estado en el noviciado el tiempo que le corresponde de preparación para profesar el acto de fe y consagrarse a Dios; y a la vida contemplativa. 

El emotivo acto de toma de hábito de velo negro, es presidido por el señor Arzobispo de Sevilla. Es un acto donde toda la congregación de hermanas de la cruz celebra todos los años en el día de La Inmaculada con mucho júbilo. Y al cual asisten muchas personas entre ellas las familias de las nuevas monjas consagradas, que son la nueva savia y futuro de la congregación.

Todos los días del año, por las tardes tienen las hermanas manifiesto, con el Santísimo Sacramento del Altar; al que le dedican unas horas de rezo y canticos. 

Es una maravilla ver a las hermanas en su gran capilla de su convento todas arrodilladas y sentadas en una estera de esparto en el suelo. Y en primera fila las novicias, adorando a Jesús Sacramentado.

El Ayuntamiento hispalense les tiene concedido bono-bus gratis para que las hermanas, se puedan desplazar a los barrios a asistir a los enfermos y moribundos de la ciudad. 

Las hermanas de la cruz llevan una disciplina muy aplicada, en primer lugar por su labor callada hacia los más necesitados, y rigiéndose por unas normas, ya que cuando salen todos los días a auxiliar a los enfermos; se tienen que andar deprisa porque a las dos de la tarde, tienen que estar de regreso en el convento para el horario de comidas; y vida de comunidad. 

Sevilla nunca sabrá como agradecer la labor de esta orden religiosa de Santa Ángela de la cruz, que hace tanto bien en la ciudad y allí donde quiera, que tienen un convento.

Manuel Enríquez Becerra. 

Fotos: Francisco Santiago.










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