Fernando Aguado termina el misterio del Descendimiento de Hellín con la realización de la Virgen del Desconsuelo
Arte Sacro. Otra de las obras realizadas este año por el escultor Fernando Aguado ha sido la finalización del misterio del Sagrado Descendimiento de Hellín que comenzó hace una década, realizado todo en talla completa en madera de cedro policromado al óleo y que se finaliza con la imagen de la Stma. Virgen en su advocación de Desconsuelo.
Se trata de una visión de María, rota de dolor, esperando recibir en sus brazos el cuerpo inerte de su Hijo. Por ello mira desconsolada cómo es descendido de la Cruz por los Santos varones en compañía de San Juan y de María Magdalena. Arrodillada al pié de la Cruz, extiende su brazo derecho intentando alcanzar la mano desenclavada de Cristo.
La expresión de su cara refleja el dolor del momento sin buscar la belleza idealizada, sino mostrando el instante desgarrador para una madre. Los colores utilizados representan su condición de Inmaculada concepción, como son el jacinto y el azul.

Hay un estudio detallado de movimiento y de paños, tomados del natural para conseguir ese efecto de peso en las telas sobre el cuerpo y el movimiento de la anatomía bajo ellas para conseguir el naturalismo en la figura.


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