Provincia. Tras tres años, el Cristo de la Veracruz y la Virgen de la Soledad llenaron las calles de Salteras
Artesacro. No han sido dos, sino tres, los años que la Real, Ilustre, Antigua y Fervorosa Hermandad del Triunfo de la Santa Cruz y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Veracruz, María Santísima de la Soledad Coronada, Santa María Magdalena y Nuestra Señora del Rosario en sus misterios gloriosos, conocida como "los negros" de Salteras ha estado sin hacer estación de penitencia por mor de la lluvia de 2019. Por esa razón, cuando en la tarde del Miércoles Santo los negros nazarenos cruceros empezaron a derramarse por las calles de la localidad aljarafeña se juntaron emoción, fervor y recogimiento en todas ellas.
La corporación actual es fruto de la fusión en 1959 de dos hermandades antiguas que estuvieron a punto de desaparecer, la de la Veracruz y la de la Soledad.
Dos pasos tiene la hermandad. En el primero, el Cristo de la Veracruz, es una talla anónima atribuida a Roque Balduque y fechada hacia 1550. Está realizada en madera de cedro ahuecada y quemada por dentro para prevenir ataques de xilófagos. A sus pies, una portentosa imagen de María Magdalena, fechada en el siglo XVII y atribuida por unos expertos a Pedro Duque Cornejo y por otros al círculo de Roldán y, más concretamente, a su hija Luisa, "la Roldana". Esta imagen llegó a la hermandad en el siglo XIX, procedente de la Parroquia de la Magdalena de Sevilla.
La Virgen de la Soledad es una talla de Antonio Joaquín Dubé de Luque de 1972 que vino a sustiuir a una de Cristóbal Ramos que se encontraba en pésimo estado y cuyo busto conserva la hermandad.
El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda de CCyTT. "Columna y Azotes" de Sevilla y de la Sociedad Filarmónica "Nuestra Señora de la Oliva" de Salteras. Una noche excelente ayudó a que el tiempo pareciera volver atrás en las calles de esta bella localidad.
Fotos: Luis M. Fernández.