La procesión de clausura puso el broche al II Congreso de Hermandades y Piedad Popular
Arte Sacro. En la fría tarde de ayer se celebró el acto de clausura al II Congreso de Hermandades y Piedad Popular, que Sevilla ha acogido del 4 al 8 de diciembre, con la procesión que presidió la patrona de la archidiócesis, la Virgen de los Reyes y seis imágenes con gran devoción popular: Nuestra Señora de Consolación (Patrona de Utrera), Nuestra Señora de Setefilla (Patrona de Lora del Río) y Nuestra Señora de Valme (Protectora de Dos Hermanas), venidas de la provincia de Sevilla y Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, el Santísimo Cristo de la Expiración (el Cachorro), Nuestra Señora de la Esperanza y María Santísima de la Esperanza Macarena.
Todas las imágenes participantes estaban situadas en el Trascoro del templo catedralicio, excepto la Virgen de los Reyes, que presidió la misa de clausura a las 11:00 horas en el altar de Jubileo, oficiada por el arzobispo de Sevilla, Monseñor José Ángel Saiz Meneses. A las 16:00 horas comenzaba la procesión para, la Virgen de los Reyes, situarse en la presidencia, justo delante de la Real Maestranza, en la que se encontraban monseñor Bernardito Auza, el arzobispo de Sevilla Saiz Meneses, el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla y el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz.
Tras Ella, y cada veinte minutos, salían el resto de las imágenes participantes acompañadas por 300 hermanos con cirio, iniciando el recorrido común: Plaza Virgen de los Reyes, Plaza del Triunfo, Santo Tomás, Avenida de la Constitución, Puerta de Jerez, Almirante Lobo y Paseo de Colón hasta la confluencia con Reyes Católicos y el Puente de Triana.
El orden de paso por la Maestranza fue el siguiente: Gran Poder, Setefilla, Valme, Consolación, Cachorro, Esperanza de Triana y Esperanza Macarena. Finalizada la procesión cada paso retornó a su templo y las de la provincia se encaminaron a San Andrés, la Virgen de Setefilla, el Salvador, la Virgen de Valme y a los Terceros, la Virgen de Consolación.
El Trascoro de la Catedral volvió a dejar imágenes de antaño, cuando se situaron frente a frente las dos Esperanzas y fotos hasta ahora no vistas con el resto de Cristos y Vírgenes que participaron en la procesión.
La Virgen de los Reyes estrenó la tumbilla, diseñada Francisco Javier Sánchez de los Reyes y bordada en el taller Santa Bárbara, y llevó su corona de salida.
El Señor del Gran Poder procesionó con la túnica conocida como Persa, que fue originariamente bordada en oro sobre tisú morado en 1908, obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, siguiendo un dibujo de inspiración Neomudéjar, con la que ha realizado sus salidas muy pocas veces.
María Santísima de Setefilla llevaba prendidas en su saya todas las preseas regaladas por las diferentes corporaciones para esta Procesión de Clausura. Además llevaba prendido el pin de plata "Pies Preciosos", que simboliza el compromiso de la Hermandad Mayor de Nuestra Señora de Setefilla en defensa de la vida.
La Virgen de Valme estrenó un nuevo manto, que ha sido adaptado de una capa pluvial del siglo XVIII por Sila Restauración. Es una valiosa pieza de procedencia francesa, bordada con variedad de técnicas. En el fondo se entrelazan motivos de decoración como flores y topos en hilos de plata, combinados con bordados a realce en hilo de oro, que presentan conchas y roleos. Sobre todo ello aparecen rosas de diversas tonalidades, de sedas de colores y hojillas de plata. Su estilo puede encuadrarse en el Rococó. Se ha completado con un encaje de concha de oro y como complemento, una toca de sobremanto confeccionada a partir de una pieza de tul de oro antiguo, de principios del siglo XX.
La Virgen de Consolación fue ataviada con la saya de seda y el manto de la coronación. Lució una Salamanquesa donada por el Grupo Joven que hace alusión al exvoto que aun posee en su Santuario y que siglos pasados poseía, realizado en plata de ley chapado en oro, pedrería circonitas, rubís y coral fino. También portó la rosa de los donantes de órganos. Como dato curioso, un grupo de costaleros de la Hermandad de la Sed que portaron a la Virgen durante un tramo de su recorrido de ida a los Terceros.
El paso del Santísimo Cristo de la Expiración fue exornado con un monte de flores con tonalidades moradas entre las que se encontraban Iris, jacintos, delphinium, orquídeas, campanula, anémonas, calas, eryngium, brunia, agapanthus y diversas plantas silvestres.
La Esperanza de Triana portó la saya de Olmo, el manto de los dragones, diseñado por José Recio del Rivero, la toca de sobremanto de las hermanas Martín Cruz, confeccionada en malla de oro bordada en este mismo material y en su cintura se ciñó el fajín de Don Juan de Borbón. Así mismo estrenó un tocado cruzado de encaje de oro sobre fondo de raso de seda blanca y tejido de plata, donado para la ocasión por un hermano de la corporación. Y en sus sienes la corona de Gabriel Medina, además de sus joyas de salida.
La Virgen de la Esperanza Macarena lució el manto de la Coronación y la saya de las corbatas, del taller de Elena Caro. El tocado ha sido realizado con un velo nupcial de encaje de Bruselas datado en la segunda mitad del siglo XIX (entre los años 1870 y 1890) y elaborado con la técnica de aplicación de Bruselas y del punto de aguja. También llevó a sus pies la Rosa de Oro concedida por el Papa Francisco y que le fue entregada el pasado día 3 de diciembre por el enviado espacial pontificio monseñor Edgar Parra Peña en una solemne ceremonia en la Basílica. El adorno floral estuvo compuesto por rosas véndela, nardos, brunia e hypericum.
Todas la Vírgenes lucieron esta procesión el broche con el lema “Pies Preciosos”, que simboliza el compromiso con la defensa de la vida humana desde la concepción hasta su final natural.
Las bandas que acompañaron fueron la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla a la Virgen de los Reyes, la banda de música de Dos Hermanas, Santa Ana, a la Virgen de Valme, la asociación musical Álvarez Quintero a la Virgen de Consolación, la sociedad filarmónica Nuestra Señora de la Oliva de Salteras al Cachorro, la banda de música Las Cigarreras a la Esperanza de Triana y la sociedad filarmónica Nuestra Señora del Carmen de Salteras tras la Virgen de la Esperanza Macarena.
LOS PASOS EN LA CATEDRAL
PROCESIÓN DE CLAUSURA, PALCO AUTORIDADES



































































































Fotos: Juan Alberto García Acevedo y Fco Javier Montiel
