Soy cofrade. Antonio Sánchez Carrasco
Debe ser que ya estoy entrando en esa edad en la que los filtros no los uso ni en la cámara de fotos. Debe ser que me estoy haciendo de esa corriente de pensamiento en la que me resbala todo lo que no me importa. Pero tras volver de donde el apóstol Pedro fue a morir, incluso de ver sus cadenas. Vuelvo reafirmado en que soy cofrade. Para mí, ser cofrade es aquello que me enseñaron en casa y en la hermandad. Darse a los demás, querer al prójimo como a ti mismo. Que a veces en ese último argumento nos perdemos. Nos damos y trabajamos por los demás, pero no sacamos ese poco de orgullo de decir lo que somos. Sacar pecho, que no músculo. Por eso me llevé la estampa que hay en la foto a donde están los máximos pastores en Roma, para reafirmarme en que el Cautivo es Dios y mi Madre de la Caridad es su Madre y la que nos hace llegar hasta él. Y la Canina la llamen como la llamen , es el triunfo del Gran Poder sobre el pecado para darnos la vida. Soy cofrade e igual que creo en Jesús me gusta verlo con sones macarenos, o trianeros, con agrupación musical, en silencio o capilla musical. No sé por qué tengo que estar pensando cual es mejor banda, o que Virgen es más Reina cuando todas son igual de Reinas. Soy cofrade y demasiado tenemos con lo que nos dan desde afuera para que encima no demos nosotros también. Y ahora decidme friki por la foto, cani cofrade o que me falta formación que sólo me sale decir:
¡Prendido quedo en tus cuencas,
redondas como la luna,
Porque caninas habrá`,
pero como tú ninguna!.
#LosLunesalSol
Foto: Antonio Sánchez Carrasco.
