Somos levedad. Antonio Sánchez Carrasco
Los seres humanos somos levedad. A algunos sólo la Fe nos consuela de que llegado el instante de eternidad en el que volvamos a reunirnos con aquellos que quisimos o queremos. En ese afán por trascender, ahí en el lugar en el que intentamos permanecer, nació la fotografía. Los recuerdos sobre papel que sirven para que recordemos. La Semana Santa no iba a estar ajena a ese trance y desde las primeras fotos a inicios del siglo XX el número de fotos ha crecido exponencialmente sobre todo con la aparición de las Redes Sociales. Ahí todo se disparó hasta el infinito y más allá, que diría Buzz. El matrimonio foto-video se convirtió en el reclamo perfecto para likes y demás pasando la imagen de ser un recuerdo a un reclamo.

Pero como denominador común la levedad. Los hay que despotrican de los que toman fotos en vez de mirar, los hay que usan el argumento del Bizcocho y dicen que las fotos cada año son iguales, nada más lejos de la realidad. Pues, aunque la imagen sea la misma, ni el contexto, ni las luces y sobre todo ni el fotógrafo son los mismos. Y luego estamos los que propugnamos que cada uno haga lo que quiera. Es cierto que para los que llevamos tiempo en esto, monopies (sanvipalos en Sevilla), móviles levantados, cámaras de televisión, micrófonos pegados al paso..., han convertido esto en una gymkana. Pero bueno yo prefiero un móvil levantado que un calvo centrado en la foto, que el móvil se borra, pero el calvo hay que llevarlo a Turquía en modo exprés. En fin, sigan disfrutando que esto se acaba, que diría el amigo Rechi.
#LosLunesalSol
Foto: Antonio Sánchez Carrasco.
