El Señor del Amor presidió el Vía Crucis de la Agrupación del Rosario de San Jerónimo por el claustro del monasterio jerónimo
Fco Javier Montiel. La Agrupación Parroquial de Nuestra Señora del Rosario, con sede en el barrio sevillano de San Jerónimo, celebró un piadoso Vía Crucis presidido por Nuestro Padre Jesús del Amor en su Divina Misericordia, uno de los titulares de esta joven corporación que desde hace años trabaja intensamente por la vida parroquial y cofrade del barrio.
La oración pública comenzó a las 19:00 horas con la salida desde la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, templo situado en la calle Boquerón, corazón espiritual de esta comunidad cristiana. Desde allí, los fieles acompañaron al Señor en un recorrido que lo llevó por diversas calles del barrio hasta alcanzar el histórico Monasterio de San Jerónimo de Buenavista cuyo claustro acogió uno de los momentos más recogidos de la noche rezandose las estaciones del Vía Crucis.





El itinerario discurrió por Boquerón, Sábalo, Cataluña, Monasterio de San Jerónimo, Marruecos, Extremadura, Navarra, Mejillón, Salmón, Boquerón y Tiburón, regresando finalmente al templo parroquial en torno a las 23:00 horas.







Para esta ocasión, la imagen fue trasladada en unas andas portadas por hermanos de la agrupación, que participaron activamente en el rezo público de las estaciones de la Pasión.






Uno de los momentos más significativos del Vía Crucis llegó cuando el pregonero de la Semana Santa de Sevilla 2026, José Antonio Rodríguez, portó al Señor durante una de las estaciones. También tomó el relevo bajo las andas Juan de la Rosa, delegado del Distrito Norte, sumándose a esta manifestación de fe popular en el barrio.







La imagen de Nuestro Padre Jesús del Amor en su Divina Misericordia, obra del imaginero sevillano Mariano Sánchez del Pino, representa a Cristo en el camino del Calvario acompañado por Simón de Cirene, en una escena que recuerda la ayuda del cirineo para llevar la cruz.









La Agrupación Parroquial del Rosario de San Jerónimo, constituida como tal en 2015, mantiene una intensa vida de cultos, formación y caridad en el barrio, con el deseo de seguir creciendo como corporación al servicio de la Iglesia y de sus vecinos.























Con el rezo pausado de las estaciones y el recogimiento propio de la Cuaresma, el Señor del Amor volvió a salir al encuentro de su pueblo. Fue una noche de oración sencilla y profunda, de esas que nacen en los barrios y que mantienen viva la devoción popular en Sevilla.
Fotos: Fco Javier Montiel
