La Sagrada Mortaja acuerda por aclamación solicitar la Coronación Canónica del Señor Descendido y María Santísima de la Piedad
Arte Sacro. Los hermanos de la Hermandad de la Sagrada Mortaja aprobaron ayer, 8 de marzo, en Cabildo General Extraordinario, solicitar al Arzobispo de Sevilla la Coronación Canónica de sus sagrados titulares: el Señor Descendido de la Cruz y María Santísima de la Piedad.
La decisión fue respaldada por aclamación por los hermanos presentes en la convocatoria, en una jornada que la corporación ya considera señalada en su historia reciente. Con este acuerdo, la hermandad inicia formalmente el proceso eclesial necesario para elevar la petición al arzobispado, que será el encargado de estudiar el expediente y valorar la concesión de esta distinción.
Un acuerdo unánime del cabildo
El cabildo extraordinario celebrado en la jornada del 8 de marzo dio su respaldo unánime a la propuesta presentada por la junta de gobierno. La solicitud de coronación supone el primer paso de un camino que, como es habitual en estos procesos, deberá ir acompañado de un proyecto pastoral, caritativo y formativo que dé sentido espiritual a la celebración.
La corporación contempla el año 2028 como horizonte posible para la coronación, si finalmente la autoridad eclesiástica concede la aprobación. El tiempo que se abre ahora permitirá preparar con profundidad tanto el expediente como las iniciativas espirituales y sociales que suelen acompañar estos acontecimientos en la vida de las hermandades.

Una devoción con siglos de historia
La Hermandad de la Sagrada Mortaja custodia uno de los misterios más sobrecogedores de la iconografía pasionista. El conjunto representa el momento en que Cristo, ya muerto, es descendido de la cruz y colocado en el regazo de su Madre antes de ser amortajado. En la escena aparecen también San Juan, las Tres Marías y los santos varones José de Arimatea y Nicodemo.
La imagen del Señor Descendido fue realizada en 1677 por el escultor sevillano Cristóbal Pérez, mientras que la imagen de María Santísima de la Piedad se atribuye tradicionalmente al círculo de Luisa Roldán, una de las grandes figuras de la escultura barroca española.
La devoción a la Virgen de la Piedad está vinculada a los orígenes históricos de la hermandad, cuya tradición se remonta a las primeras décadas del siglo XVI.
Un camino que ahora comienza
La petición aprobada ayer abre un nuevo capítulo para la corporación del Viernes Santo sevillano. Si el proceso culminara favorablemente, la Virgen de la Piedad se convertiría en una de las dolorosas coronadas canónicamente en Sevilla, reconocimiento que subraya la arraigada devoción que la imagen ha suscitado durante siglos entre los fieles.
Más allá del acto solemne que pudiera celebrarse en el futuro, la hermandad afronta ahora un tiempo de preparación espiritual. Un camino que busca renovar la vida de la corporación y poner en el centro aquello que desde siempre ha dado sentido a su existencia: la contemplación del misterio de Cristo muerto en brazos de su Madre y la fe sencilla de generaciones de hermanos que han rezado ante la Piedad.
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Fotos: Fco Javier Montiel
