La Carretería engrandece su patrimonio con la donación de “Luz del Arenal” de Elena Montero
Arte Sacro. Desde ayer la Hermandad de la Carretería tiene un nuevo hito patrimonial que viene a engrandecer su legado artístico y devocional. Se trata de la pintura “Luz del Arenal”, realizada por la artista Elena Montero y donada por un hermano anónimo de la corporación, cuya generosidad permite que esta obra pase a formar parte del acervo de la hermandad.
La presentación oficial tuvo lugar en la jornada de ayer en el Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla, un espacio cargado de simbolismo para la ciudad y para sus hermandades. El acto estuvo conducido por el hermano mayor de la Carretería, Miguel Ángel Moreno, quien destacó el valor espiritual y artístico de la obra, así como el gesto desinteresado del donante. Junto a él intervino la autora de la pintura, Elena Montero, encargada de desgranar el profundo contenido iconográfico de la composición. El acto fue clausurado por la delegada de Patrimonio y Distrito Casco Antiguo, Amidea Navarro.
“Luz del Arenal” es una obra de gran formato, con unas dimensiones de 200 por 135 centímetros, concebida por su autora como algo más que lince y pigmento. Según explicó Elena Montero, la pintura aspira a ser un retablo narrativo del corazón del Arenal, un espacio donde la fe, la historia y la identidad del barrio se entrelazan desde hace siglos.

En el centro de la composición se alza el Calvario de la Carretería, que se convierte en eje espiritual entre el ayer y el hoy de una devoción profundamente arraigada. La obra dialoga con el paso del tiempo sin romperlo, mostrando cómo la fe heredada sigue viva en las calles del barrio y en el corazón de sus hermanos.
La pintura rescata también el origen humilde de la corporación, evocando la figura de aquel tonelero que, entre maderas y oficio, encontró la luz en la Virgen. La Torre de la Plata aparece como guardiana del Misterio del Sepulcro, recordando que la devoción de la Carretería nació y creció al abrigo de las murallas y de la historia gremial del Arenal.
La simbología ocupa un lugar esencial en la obra. Dos ángeles custodian la escena. Uno de ellos porta el lema Caritas, esencia y alma de la hermandad. El otro eleva el farol que guía a los fieles por la calle Real de la Carretería, metáfora de la fe que alumbra el caminar del barrio y de sus devotos.
Sobre este escenario, el tiempo parece detenerse en un Viernes Santo eterno. El sol y la luna conviven en la escena para ser testigos de la Resurrección, mientras el Cristo glorioso, titular de la Hermandad, asciende al cielo de Sevilla, cerrando una composición que une pasión, muerte y gloria desde una mirada profundamente carreteriana.
Con “Luz del Arenal”, la Hermandad de la Carretería suma una nueva obra a su patrimonio, pero sobre todo incorpora un testimonio pictórico de su identidad, de su barrio y de una devoción que, cuatro siglos y medio después de su fundación, sigue escribiendo páginas de fe.
Fotos: Juan Alnerto García Acevedo.
