Provincia. Carrión de los Céspedes acompañó al Santísimo Cristo de la Vera Cruz y María Santísima de la Soledad en su procesión cuatrineal
Manuel Pinto Montero. Como manda la tradición y las Reglas de la popular Hermandad de Consolación de Carrión de los Céspedes procesionaron el Santísimo Cristo de la Vera Cruz y María Santísima de la Soledad por las calles de Carrión de los Céspedes después de cuatro años de espera. Tanto el Crucificado como la dolorosa son titulares de la popular Hermandad de Nuestra Señora de Consolación, cuya fundación data del año 1660.
Cuando el sol aún bañaba la Ermita de la Santísima Virgen de Consolación el sencillo y bello paso madera en caoba abandonaba el Templo para recorrer durante unas horas los principales rincones de Carrión. Antes de despedirse de las inmediaciones de la Ermita el Señor de la Vera Cruz y la Virgen de la Soledad volvieron su mirada hacia el Cementerio de Nuestra Señora del Carmen, rezándose por los fieles difuntos que en este campo santo descansan.
El Santísimo Cristo de la Vera Cruz es una bella imagen anónima del siglo XVI realizada en papelón. Para esta ocasión portó potencias de plata del siglo XVIII y su antigua enagüilla. María Santísima de la Soledad es una antigua talla anónima del siglo XVIII que lució, en esta procesión, saya bordada en oro en el año 2014 y manto de terciopelo negro. En sus sienes portó la corona de la Virgen de Consolación.
Los sones de la Banda de Cornetas y Tambores Presentación al Pueblo de Dos Hermanas acompañaron al paso procesional que iba antecedido por numerosas Hermandades de pueblos cercanos.
Fotos: Manuel Pinto Montero.
