Movimiento y dramatismo: el nuevo centurión de Ramírez Mata para el misterio del Despojado
Arte Sacro. El lenguaje escultórico de Luis Fernando Ramírez Mata alcanza una nueva cota de madurez con la incorporación de un centurión romano al misterio de Jesús de la Luz Despojado de sus Vestiduras en Sevilla.
La imagen, de gran belleza y poderosa expresividad, ha sido concebida para dotar de movimiento y tensión narrativa al conjunto, integrándose en una escena de creciente complejidad compositiva.
El centurión no solo cumple una función estética, sino que refuerza el discurso visual del Despojo, guiando la mirada del espectador y acentuando el dramatismo del momento.
Este avance acerca el proyecto a su culminación, aunque aún quedan por ejecutar figuras clave como Simón de Cirene y un sayón, fundamentales para completar la escena.


La obra se enmarca dentro de una etapa de gran proyección para el escultor ciudadrealeño, cuya presencia en circuitos internacionales y la ejecución de nuevos misterios de gran formato consolidan su posición en la imaginería contemporánea.


