«Lágrimas de Vida» para la Virgen del Dulce Nombre
Fco Javier Montiel. En un emotivo acto celebrado en la parroquia de San Lorenzo, ha sido fundido el cirio “Lágrimas de Vida”, que alumbrará a la Santísima Virgen del Dulce Nombre en la próxima estación de penitencia del Martes Santo. La candelería se convierte así en un altar de memoria agradecida hacia quienes, con su entrega, han regalado vida a otros.
Este cirio nace como homenaje a los donantes de órganos, a los trasplantados, a los donantes vivos y a las familias que, en el dolor, supieron decir sí a la vida. Lleva inscrita la palabra “Vida”, como signo visible de una caridad que trasciende la muerte y se hace semilla de esperanza.


Un gesto de amor al prójimo
Durante el acto, el hermano mayor, Enrique Machado, reafirmó el compromiso de la corporación con esta causa que hunde sus raíces en el mandamiento del amor. Recordó que la donación de órganos es una forma concreta de vivir la fraternidad cristiana.


En la misma línea, el doctor Pérez Bernal evocó las palabras de monseñor Juan José Asenjo, quien definió la donación de órganos como “un gesto precioso de alto valor cristiano”, subrayando así su dimensión evangélica.
La luz de quienes dieron vida
El momento central llegó cuando un hermano de la corporación, trasplantado de riñón, fue el encargado de colocar y encender el cirio en la candelería. Un gesto sencillo pero profundamente elocuente, que unía en un mismo acto la fragilidad humana y la gracia de la vida recibida.




Antes de concluir, el saetero Javier Montiel elevó su oración hecha saeta ante la Santísima Virgen, poniendo voz al sentir de todos los presentes.


Oración final y envío
El acto se cerró con las palabras de Miguel Vázquez Lombo, párroco de San Lorenzo y director espiritual de la hermandad, quien animó a los fieles a abrir el corazón a la donación como expresión concreta de fe. La Salve final puso el broche a una celebración marcada por la emoción, la gratitud y la esperanza.




El próximo Martes Santo, cuando la Virgen del Dulce Nombre avance por las calles de Sevilla, la luz de este cirio recordará que la vida siempre se abre camino cuando el amor al prójimo se hace entrega.
Fotos: Fco Javier Montiel
