«Guadalupe Luz de Vida»: El homenaje de las Aguas a los ángeles que regalan vida
Fco Javier Montiel. La Capilla del Rosario se convirtió anoche en un remanso de paz y gratitud. En la intimidad que regala el barrio del Arenal, la Hermandad de las Aguas celebró el emotivo acto de fundición de los cirios que, bajo el amparo de la Virgen de Guadalupe, pregonarán por las calles de Sevilla el milagro de la donación de órganos el próximo Lunes Santo.
Bajo los lemas «Aguas de Vida» y «Guadalupe Luz de Vida», estas piezas de cera no son simples elementos del altar de insignias; son el testimonio vivo de la «nueva forma de vivir la fraternidad» a la que tantas veces ha exhortado la Iglesia.





El arte al servicio de la fe
Este año, la calidez de la cera se ha visto enriquecida por la mano artística de Inma Albandea, hermana de la corporación, quien ha plasmado con delicadeza la iconografía de la hermandad en los cirios votivos. En la base de uno de ellos se contempla la imponente silueta del Crucificado de las Aguas, mientras que en el otro brota una jarra de azucenas, símbolo de pureza que conecta directamente con los respiraderos y el palio de la dolorosa de Luis Álvarez Duarte.



Un testimonio en primera persona
El momento más sobrecogedor de la jornada llegó de la mano de Ana Méndez. Hermana del Hermano Mayor y recientemente trasplantada de riñón, fue ella la encargada de fundir y encender la llama que representa la segunda oportunidad para tantos enfermos. Su presencia fue el mejor ejemplo de lo que significa este gesto: una luz que se enciende cuando parece que todo se apaga.






El Hermano Mayor, José Francisco Méndez, dirigió unas palabras cargadas de sensibilidad hacia los familiares de los donantes. Destacó la enorme categoría humana necesaria para decir "sí" a la vida en el instante más amargo de la pérdida de un ser querido, convirtiendo el dolor en un acto de amor supremo hacia el prójimo.
Oración y esperanza ante el palio
Tras el encendido, el silencio de la capilla se rompió con el rezo de la Salve a la Santísima Virgen de Guadalupe. Un momento de recogimiento donde los presentes elevaron sus plegarias por los que se fueron dejando vida, por los que esperan un órgano y por los que ya disfrutan de su salud renovada.

Para finalizar el acto, el grupo de donantes y trasplantados posó junto a la junta de gobierno ante el paso de palio, que ya espera un nuevo Lunes Santo donde la Virgen de Guadalupe no solo repartirá su bendición mexicana y sevillana, sino que será, literalmente, Luz de Vida para toda la ciudad.
Fotos: Fco Javier Montiel
