Provincia. El escultor de Alcalá de Guadaira, Manuel Pineda Calderón, en las V Jornadas de Imaginería y Arte Sacro
Arte Sacro. El pasado día 8 de abril dio comienzo la quinta edición de las Jornadas de Imaginería y Arte Sacro que organiza la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Sevilla.
La ciudad de Alcalá de Guadaíra ha sido el escenario inaugural de estas Jornadas que, bajo el lema “Plástica y Pasión”, han dedicado su primer día a la obra del escultor alcalareño Manuel Pineda Calderón, cuyo amor por Alcalá de Guadaira, y sus tradiciones, bien le hicieron merecedor del nombramiento de Hijo Predilecto de la ciudad que el Ayuntamiento le concedió, a título póstumo, en el año 2002.
La jornada comenzó a las cuatro menos cuarto de la tarde en el salón de exposiciones de la Casa de la Cultura. Tras unas breves palabras de bienvenida por parte del concejal-delegado de Cultura, Patrimonio y Museos, Christopher Miguel Rivas Reina, tomó la palabra el reconocido escultor y profesor Antonio Cerero Jiménez para presentar a Juan Jorge García García, destacándolo como “el mejor de los expertos en Manuel Pineda Calderón” para ilustrar a todos los presentes, estudiantes y demás interesados en la materia, sobre la vida y obra del imaginero alcalareño.

Manuel Pineda Calderón tiene un gran volumen de obras repartidas por diversos puntos de la geografía española. Pero el hecho de no haber trabajado en Sevilla capital hace que, aún hoy, continúe siendo uno de los escultores más desconocidos de la imaginería de la posguerra
Por esta razón, Juan Jorge García, que es licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla desde el año 2002 y actualmente se encuentra inmerso en la terminación de su tesis doctoral que versará sobre la obra general de Manuel Pineda Calderón, decidió dar a conocer la figura del insigne imaginero alcalareño en su trabajo final de licenciatura. Un trabajo de investigación, centrado en las obras que Pineda realizó para Alcalá, que fue publicado en 2006 en un libro titulado “El escultor MANUEL PINEDA CALDERÓN (1906-1974)” en la prestigiosa colección “Arte Hispalense” de la Diputación de Sevilla, siendo la primera obra que se ha escrito íntegramente dedicada a Manuel Pineda Calderón. Además, Juan Jorge tuvo la oportunidad de conocer y tratar en los años de su infancia y adolescencia a Manuel Pineda, dada la relación de amistad y vecindad que unía a sus abuelos con el imaginero. Por lo tanto, las palabras del profesor Cerero Jiménez no pudieron ser más acertadas, puesto que el conocimiento que Juan Jorge García tiene sobre Pineda Calderón no se basa sólo en sus exhaustivos estudios sino también en sus propias vivencias.

Juan Jorge comenzó su intervención haciendo un repaso por la biografía de Manuel Pineda Calderón, sirviéndose para ello de un cómic editado el pasado mes de marzo por el Museo de Alcalá de Guadaíra, que fue repartido a todos los presentes y que resume la vida y obra del imaginero a través de diversas láminas realizadas por el dibujante alcalareño Francisco Javier García Jiménez. Después de esta introducción en la Casa de la Cultura, el grupo se dirigió hacia la capilla del Santo Entierro. Allí, Juan Jorge proporcionó algunos apuntes históricos sobre esta capilla y la Hermandad del Santo Entierro, y profundizó en las características del patrimonio actual de dicha Hermandad (imágenes, pasos procesionales, etc.), realizado prácticamente en su totalidad por Manuel Pineda Calderón tras las numerosas pérdidas que sufrió la Hermandad en el incendio provocado que asoló la capilla en julio de 1936, coincidiendo con el estallido de la guerra civil española.

La siguiente parada en el itinerario de esta visita fue la casa de la Virgen del Dulce Nombre de María, sede social de la Real, Ilustre y Salesiana Hermandad de Caridad de Nuestra Señora del Dulce Nombre de María.

Manuel Pineda Calderón fue fundador principal de esta hermandad y en ella volcó todo su talento dada la especial predilección que sentía hacia la Virgen del Dulce Nombre. Por ello, la Hermandad posee un elevado número de obras de arte realizadas por Pineda. Además, tras la muerte del imaginero y la posterior venta de la casa donde se encontraba su taller, algunos de sus utensilios de trabajo, así como bustos y otras obras (algunas de ellas inacabadas) que allí se encontraban pasaron a ser custodiados por la Hermandad del Dulce Nombre. Normalmente, estas piezas no son fácilmente accesibles al público en general, pero los participantes de esta jornada cultural tuvieron el privilegio de contemplarlas y entender las claves artísticas de cada una de ellas gracias a las explicaciones de Juan Jorge García, quien, por cierto, fue hermano mayor de la corporación entre los años 1992 y 1997, y colaboró muy activamente en la vida de la Hermandad durante más de dos décadas.

El momento central de la visita tuvo lugar, como no podía ser de otro modo, en el templo parroquial de San Sebastián, iglesia que perdió prácticamente todo su patrimonio artístico tras ser también incendiada de manera intencionada en julio de 1936. Esto supuso que Manuel Pineda recibiera un elevado número de encargos con el fin de devolver a la parroquia su dignidad de recinto sagrado.

El recorrido por el interior del templo comenzó en el altar mayor y continuó por la capilla del Santísimo Sacramento y Purísima Concepción de María, la capilla de la Hermandad Servita de Nuestro Padre Jesús Cautivo, la capilla de Nuestra Señora del Dulce Nombre de María y la capilla de las Ánimas, que alberga a los titulares de la Hermandad de la Amargura. Tanto en el retablo mayor como en el resto de las capillas, Juan Jorge fue deteniéndose para explicar a los presentes, que contemplaban atónitos la riqueza de la obra de Manuel Pineda Calderón, las características de las imágenes que Pineda realizó para las tres hermandades establecidas en la parroquia y, asimismo, hizo un recorrido por las distintas facetas artísticas del imaginero, que van más allá del ámbito escultórico, puesto que, por ejemplo, también dejó su impronta en la pintura, tal y como se puede observar en los muros interiores de la parroquia de San Sebastián.

Finalmente, se visitó el templo parroquial de Santiago el Mayor donde también existen en la actualidad, aunque en menor número, obras realizadas por Manuel Pineda Calderón y que son, la imagen de la Virgen del Rosario, titular de la Hermandad de la Divina Misericordia que, aunque se encontraba temporalmente retirada del culto por cambio de vestimenta, ocupa normalmente el altar situado en la nave del Evangelio, y la imagen de San Agustín de Hipona, muy desconocida, incluso en Alcalá, que se encuentra ubicada en la hornacina del cuerpo superior del retablo de la capilla Sacramental en la que, además, también se pudieron contemplar otros ejemplos de la imaginería del siglo XX.

Redacción y fotos: Juan Escamilla Martín.
