El Cristo de las Penas inicia su retiro para ser restaurado con amor y fe
Arte Sacro. El Santísimo Cristo de las Penas, titular cristífero de la Hermandad de La Estrella, ha sido retirado del culto en la Parroquia de San Jacinto. La imagen, obra de autoría anónima del siglo XVII y restaurada en diversas ocasiones a lo largo de su historia, será sometida a un nuevo proceso de conservación que garantice su estabilidad y esplendor para las generaciones futuras.

El templo trianero amaneció con un silencio especial. Los fieles, conmovidos, se acercaban desde temprano para despedirse del Señor. No habían palabras suficientes, solo miradas y oraciones contenidas ante el Cristo de las Penas, que durante décadas ha sido consuelo y esperanza para su barrio.


Esta intervención, que será realizada por el experto en imaginería sacra, el reconocido restaurador sevillano Pedro Manzano, busca afianzar el compromiso de la Hermandad con la conservación de su patrimonio artístico y espiritual. Más que una tarea técnica, es un acto de amor hacia una devoción que forma parte del alma de Triana.

Durante el tiempo de ausencia del Stmo. Cristo, la Hermandad invita a intensificar la vida de oración personal y comunitaria, manteniendo vivo el espíritu penitencial que brota cada Domingo de Ramos. Muchos hermanos se han comprometido a ofrecer oraciones, rosarios y actos de piedad en este tiempo de espera.
Cuando vuelva a su altar, restaurado y renovado, el Cristo de las Penas encontrará de nuevo a su pueblo esperándolo con la misma fe de siempre. La restauración no es un alejamiento, sino un gesto de cuidado. Porque quien ama, también vela por la belleza y la dignidad del amado.
Meditación
El Cristo de las Penas se retira, pero no se ausenta. Su mirada herida sigue viva en la oración de quienes lo han contemplado tantas veces bajo la luz de Triana. Este tiempo sin Él en su altar es una llamada al recogimiento y a la confianza. Como en la espera del Sábado Santo, el corazón del creyente se prepara en silencio, sabiendo que después de la ausencia siempre llega el encuentro.

Fotos: Sergio Montiel Pajares
