Donde dije digo, digo Diego. Antonio Sánchez Carrasco
Hasta para mí sirve el cambiar de opinión, porque yo había escrito esto de los Lunes al Sol, sobre hermanos mayores que bien por quitarse el muerto de encima o bien porque no dan pa más hablaban del bombo de un palio que iba dos puestos por delante de ellos, o por aquellos tramos de nazarenos que se ponen de dos en dos, aunque el resto de la cofradía vaya de cinco en cinco. O por aquellas cofradías que corren más de la cuenta hasta el cruce con otra que debía de irse antes, pero ya corro yo más para que parezca que tú tardas más. En esas angustias que seguirán siendo hasta que alguien tenga narices de cambiar la carrera oficial estaba hasta que llegó la final de la Copa del Rey. Entonces recordé que hace dos semanas hubo nazarenos ultras que me parecieron personajes de la peor calaña, pues fueron alejados del pueblo como no se alejaron a estos que venían con marchamo futbolístico. Vimos un reparto en bares que dejó a las claras la mala gente que andamos en la Madrugá, pues los que vienen al fútbol son super respetables que no merecen que se les cierre las tabernas. Y al final esto queda en lo de siempre que, aunque no te lo digan a las claras los cofrades molestamos. ¡Ay aquello de la mano izquierda y la mano derecha!. Y habrá que sacar bengalas y bufandas en Semana Santa para que no pongan vallas. Lo siento, llamadme demagogo, pero sigo sin entender el marcaje férreo cuando hay capirotes y la manga ancha en otras aglomeraciones. Sed buenos y feliz Feria de Abril que cuando Alfonso X dijo que era una buena idea, no seré yo quien le lleve la contraria a un monarca tan sabio, aunque el pensara más en la parte comercial que en la lúdica.

#LosLunesalSol
Foto: Antonio Sánchez Carrasco.
