Francisco y David Arquillo continúan intentando un acuerdo que restituya su honor antes de optar por la vía judicial
Arte Sacro. Francisco y David Arquillo no quieren llevar a los Tribunales el proceso en el que se han visto inmersos desde junio del año pasado y que tanto daño reputacional les ha hecho. Hace unos días se ha cerrado la posibilidad de acuerdo de conciliación notarial con José Antonio Fernández Cabrero, antiguo Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena; Enrique Espinosa de los Monteros Bravo, antiguo Mayordomo de la Hermandad de la Macarena; Miguel Ángel Fernández Almagro, antiguo Prioste de la Hermandad de la Macarena y José Luis Notario Rocha, antiguo Consiliario de Cultos de la Hermandad de la Macarena.
A lo largo del intento de acuerdo se ha puesto sobre la mesa que por parte de los cuatro representantes de la Junta de Gobierno saliente de La Macarena se ha llevado a cabo una intromisión ilegítima, grave y continuada en los derechos al honor y a la propia imagen de los Sres. Arquillo por parte de los requeridos, así como actuaciones que le han producido perjuicios muy graves.
Tras fracasar en el intento de una conciliación entre las partes ante Notario, los Sres. Arquillo van a seguir intentando un acuerdo que esclarezca los hechos que tanto daño les ha causado en la trayectoria de toda una vida profesional dedicada, con tanto reconocimiento, a la restauración artística. Como se recordará, Francisco Arquillo Torres ostentaba la condición de conservador de las imágenes titulares de la Hermandad de la Macarena desde el año 1978.
Los Sres. Arquillo confían en hacer valer su trabajo, algo que no ha trascendido a la opinión pública y que ellos no han podido dar a conocer hasta ahora por confidencialidad, en base al acuerdo firmado el 6 de junio de 2025 con la Junta de Gobierno saliente de la Hermandad de la Macarena, que establece la obligatoriedad de confidencialidad, un requisito que la propia Junta de Gobierno saliente no ha cumplido, desvelando, según lamentan los Sres. Arquillo, medias verdades que han creado confusión y les han causado graves daños reputacionales.
Especialmente ahora que hace un mes, desde la Universidad de Sevilla, a través de Fundación de Investigación de la US, se envió a la nueva Junta de Gobierno de la Macarena toda la documentación del proceso de conservación con la imagen y el informe que en su día remitieron por burofax a la Junta de Gobierno saliente y al que la Junta de Gobierno actual no había tenido acceso ni conocimiento.
Los Sres. Arquillo han manifestado su tranquilidad por el hecho de que la nueva Junta de Gobierno tenga ya en su poder el informe que deja claro el estado de conservación en que se entregó la imagen de la Esperanza Macarena, un trabajo por el que la Junta de Gobierno saliente les había trasladado su beneplácito y conformidad. Y también se congratulan porque podrían ser escuchados por primera vez, dado que se han visto perjudicados por la imposibilidad de poder defenderse alegando, la Junta de Gobierno saliente de La Macarena, que estaban obligados a guardar silencio por las cláusulas de confidencialidad que habían firmado por contrato.
Hasta la fecha han sentido mucha indefensión porque no se les demostrar el resultado final de la entrega de la talla el viernes 20 de junio, fecha en la que se dio por finalizado el trabajo.
Tras el revuelo mediático organizado, David Arquillo solicitó por escrito el 25 de julio de 2025 dar explicaciones en el Cabildo Extraordinario del 29 de julio de 2025 con la intención de aclarar los datos que ya tenía la Junta de Gobierno saliente a través de un informe detallado que los Sres. Arquillo les habían enviado por burofax. Con esta petición querían explicar durante el Cabildo a todos los hermanos los pormenores del trabajo que ellos habían realizado y el estado en que estaba la Virgen cuando terminó su trabajo, algo que contó con el beneplácito de la Junta de Gobierno y que culminó con un pequeño ágape en una sala contigua.
La escritura de conciliación ante Notario, que no ha prosperado, relata así los hechos:
“Los miembros de la Comisión de Seguimiento dieron su conformidad con el estado de la imagen tal como se les entregó tras el trabajo realizado, por lo que sobre las 23:00 horas las Hermanas de la Cruz comenzaron a vestir a la Virgen, procediéndose a continuación a su traslado al Camarín para que el vestidor la ataviase con las vestiduras que porta expuesta al culto. Mientras tanto, los Sres. Arquillo permanecieron sentados en los bancos de la Basílica, hasta que sobre la 1:00 am, algunos miembros de la Junta de Gobierno les invitaron a tomar un refresco en un reservado de la Hermandad, manifestándoles los allí presentes su complacencia por el resultado del trabajo realizado, muy especialmente el por aquel entonces Hermano Mayor de la Junta de Gobierno de la Hermandad, D. José Antonio Fernández Cabrero. Sobre las 3:00 am, los Sres. Arquillo, con la satisfacción y tranquilidad del trabajo realizado, se retiraron a su domicilio”.
Ante la imposibilidad de dar explicaciones en el Cabildo Extraordinario, solo se les permitió una mínima intervención en ruegos y preguntas gracias a su condición de hermanos de la cofradía y sin derecho a réplica. Habían solicitado en dos ocasiones por escrito intervenir en el punto primero para exponer el trabajo realizado. Posteriormente, los Sres. Arquillo decidieron, en diciembre, explicar el proceso de restauración en una conferencia en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría bajo el título 'Información del tratamiento conservador (mantenimiento) realizado en junio de 2025 a la imagen de la Esperanza Macarena'. Pero el despacho de abogados de la junta de Gobierno saliente envió 4 burofax para ordenar la suspensión de la conferencia, que no se pudo llegar a celebrar.
En el escrito de conciliación notarial consta que “la actuación desplegada por ciertas personas de la Junta de Gobierno atenta no solo contra los derechos al honor y a la propia imagen de los Sres. Arquillo, sino también contra su derecho a informar de forma veraz y contrastada de lo ocurrido, según la doctrina del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo”.
Tras esta situación, se intenta a toda costa por parte de Francisco y David Arquillo evitar ir a los Tribunales y esclarecer ante Notario los hechos para que se les restituya el grave daño reputacional sufrido, pero hasta la fecha los esfuerzos han sido en vano. Ahora se abre un nuevo periodo de tiempo en el que los Sres. Arquillo confían en que se esclarezca lo que sucedió sin tener que ir a los Tribunales, con la esperanza de que la verdad prevalezca, tal y como demuestran las pruebas que hay al respecto y que ellos no han podido hacer públicas por contrato de confidencialidad.
Una situación que ha hecho mucho daño a los Sres. Arquillo en su prestigio profesional, su imagen y a nivel moral, y que el equipo profesional que encabezan confía en que pronto se restablezca en base a la objetividad de unas pruebas que lamentablemente hasta la fecha no han podido dar a conocer.
Foto: Álvaro Heras.
