San Antonio de Padua del Buen Fin: El Santo que acarició el corazón de su feligresía
Fco Javier Montiel. Sevilla se preparó para recibir con devoción el regreso de San Antonio de Padua del Buen Fin a las calles de su feligresía. A las 20:30 horas, aproximadamente, dio comienzo la salida procesional del Santo, iniciando un emotivo recorrido que, debido a la falta de dispositivo policial y de mutuo acuerdo con el CECOP, tuvo que ser modificado para garantizar la seguridad de todos los asistentes.


El capataz Manuel Rocha Cayón fue el responsable de mandar el paso de San Antonio de Padua en esta anual salida procesional. Su liderazgo, acompañado de sus auxiliares, garantizó que el Santo transitara con la dignidad y el respeto que merecían sus devotos. Las flores que acompañaron al Santo fueron el símbolo de amor que cada vecino del Buen Fin depositó en el corazón del fraternal patrón.


El acompañamiento musical de esta procesión lo realizó la Banda de la Centuria, cuyas notas llenaron de devoción cada rincón del recorrido. Su presencia transformó las calles en un santuario de sonidos que elevaron el espíritu de todos los que acompañaron al Santo en su viaje.

Ante la reestructuración oficial de última hora, debido a la falta de policía local, el itinerario definitivo de la procesión se acortó notablemente. El Santo discurrió por: San Vicente, Plaza de San Antonio, Alcoy, Eslava y llegada a la Parroquia de San Lorenzo Mártir. A pesar de los cambios, cada metro de ese nuevo trazado fue un testimonio de la fe y la expectación de los vecinos que aguardaron con devoción el paso del Santo.
En esa ocasión, la fisonomía del recorrido convirtió a la Parroquia de San Lorenzo Mártir en el epicentro y destino de la procesión. Este encuentro fraterno unió a las feligresías en un mismo acto de devoción, representando la solidaridad y el compañerismo que caracterizan a las cofradías sevillanas. Allí, el Santo detuvo su paso definitivo bajo el aplauso y el corazón lleno de gratitud de todos sus devotos, cerrando una noche que, aunque diferente, quedó impresa en la memoria de todos los presentes.

San Antonio de Padua del Buen Fin fue una de las expresiones más genuinas de la devoción sevillana. Un encuentro de familias, vecinos y corazones que se unieron en torno al Santo. La presencia del capataz Manuel Rocha Cayón, las flores que adornaron el paso y la música de la Agrupación Musical Virgen de los Reyes transformaron esta procesión en un acto de fe viviente que mereció ser celebrado y compartido.

Que San Antonio de Padua bendiga a todos sus devotos y que esa noche de devoción haya sido el comienzo de muchas más celebraciones que unan a la feligresía del Buen Fin en torno a su Santo patrón.
Fotos: Sergio Montiel Pajares
