Numerosas lluvias de petalos recibieron a la Hermandad de la Macarena en su regreso a Sevilla con un peregrino muy especial
Eduardo Fdez. López. Ayer jueves 31 de mayo, festividad de Nuestra Señora del Rocío, las hermandades sevillanas que tienen esta imagen como titular regresaban de su peregrinar finalizando así su romería del Rocio de 2007.
Una de las Hermandades que llegaron a Sevilla fue la más joven, la de la Macarena, que entró por el puente del Cristo de la Expiración recorriendo diferentes calles del centro de Sevilla, Marques de Paradas, Plaza de la Magdalena, Velazquez, Campana, Amor de Dios entre otras.
En la mayoría de ellas la hermosa carreta de plata con el Simpecado era recibida con enormes lluvias de petalos de rosas desde los balcones, llegando incluso en algunos momentos a llenar los guardabrisas.
Como dato curioso a destacar en la primera de las carretas que iba tras el Simpecado llegaba un peregrino muy especial, un perro asomaba de vez en cuando la cabeza esperando finalizar el camino porque en el tambien se podía observar el cansancio al haber realizado todo el camino, como asi lo confirmó uno de los romeros.
Cercana la medianoche el Simpecado entraba en la parroquia de San Gil finalizando para esta Hermandad la Romería del Rocío 2007.













Fotos: Eduardo Fdez. López
