El sábado de María Auxiliadora Coronada
Francisco Santiago. Era un día importante en la agenda de los salesianos de Sevilla y, sobre todo para los de la Basílica de María Auxiliadora, pues sus Titulares volverían a recorrer las calles de la feligresía.
Ejércitos de fe se dieron cita con San Juan Bosco y con María, con las novedades de los equipos de capataces en ambos pasos, siendo Juan Carlos y Joaquín Hernández Solís con su sobrino Fernando Aguado Hernández y Antonio Santiago Muñoz auxiliado por su hijo Manuel Antonio Santiago Cabello y resto del equipo habitual, respectivamente. El paso de la Virgen Auxiliadora lucía esplendoroso con la peana restaurada y las maniguetas recuperadas.
Si la salida brilla esplendorosa en todos los aspectos del cortejo: representaciones, niños de comunión y de angelitos, los seises y ese arropamiento multitudinario de los alumnos, su paso por la calle Sol de regreso a la basílica rompe todos los moldes, convirtiéndose la calle en un río humano que espera ver esa lluvia de pétalos y cohetería en honor de la Virgen.
Mientras Don Bosco sigue su caminar al ritmo de la A. M. de los Gitanos, cada vez con más armonía en sus interpretaciones, tras la Virgen se estrenaba la Banda Municipal de Aznalcollar. Un mágico día que puso fin al mes de María y más concretamente a la advocación de Auxiliadora.
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Fotos: Francisco Santiago
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