Carta abierta a los hermanos de Los Negritos. Alfredo Montilla Carvajal.
Queridos Hermanos en Cristo:
Según se comenta, lo que más os puede llamar la atención de estas elecciones a la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad es el hecho de la concurrencia de tres candidaturas. Existe lo que se podría calificar como una “leyenda urbana” según la cual el que se presenten varias candidaturas a una elecciones de este tipo es algo negativo para la Hermandad en cuestión. Pero si analizamos las causas por las que, en la mayoría de los casos, ocurre esto podríamos llegar a la conclusión de que la leyenda existe y que como todas, aun teniendo un trasfondo de verdad, no deja de ser algo inventado. Así para el caso de nuestra Hermandad creo que es bastante lógico el que haya estas tres candidaturas o que, incluso, pudiera haberse presentado alguna más. Por un lado tenemos una candidatura que recoge a la gran mayoría de los hermanos que han estado gobernando la Hermandad en los últimos cuatro años. Imagino que entienden que su labor ha sido positiva y es lógico que intenten seguir el camino iniciado, aunque esto pueda entrar en contradicción con su proyecto electoral y de futura acción porque han tenido cuatro años para hacer lo que ahora quieren hacer y pareciera que no lo hayan hecho, según sus propias propuestas. Por otro lado se presenta otra candidatura encabezada por un hermano que lleva las últimas décadas gobernando la Hermandad de forma personalista porque, sencillamente, es como entiende que se debe hacer desde puestos tan importantes como Mayordomo o Alcalde siendo, en teoría, normal que quiera seguir ahí como lleva media vida. Si además pensamos en que la Junta vigente surge de la que presidió este hermano durante ocho años y como consecuencia de su falta de confianza repentina en la persona que había dispuesto, a priori, para que le sustituyera….…¿realmente resulta tan extraño que un grupo de hermanos, cuya principal característica es que en un 90% nunca han pertenecido a la Junta de Gobierno de la Hermandad, hayan decidido formar una candidatura para concurrir a la elecciones? Pues si reflexionamos y contestamos a esta pregunta podríamos asegurar que, muchas veces, no es tan malo que existan varias candidaturas.
Básicamente, lo que vamos a votar los hermanos el próximo día 18 de mayo es si queremos seguir igual que llevamos desde “siempre” (al menos los últimos cerca de cincuenta años) o si queremos empezar a respirar otro aire o, al menos, intentarlo. Nadie tiene derecho a afirmar que todo lo realizado en estos tiempos ha sido negativo pues falsearía la realidad, pero para los que tenemos la oportunidad de “pasar” por la Casa-Hermandad habitualmente nos parece desolador comprobar a donde hemos llegado. Ver ese patio vacío, día tras día, semana tras semana, mes tras mes, estación tras estación, año tras año es, sencillamente, doloroso. Y al lado de los logros, ésta también es una cruda realidad, de tal forma que existen responsabilidades para lo bien hecho pero, también, para lo mal hecho. Quiero referirme con todo esto a que lo que entiendo que necesita nuestra Hermandad es ese aire fresco al que me refería antes. En todos los órdenes de la vida es importante cambiar de vez en cuando y en las Hermandades ese cambio pasa por las personas para así hacer desaparecer una idea que se da habitualmente en sus senos, que es el hecho de que algunos hermanos tienden a pensar que la Hermandad no sería nada sin ellos. Por supuesto que una Hermandad no sería nada sin sus hermanos, pero sin todos sus hermanos no sin uno o sin varios exclusivamente. Todos tenemos el mismo valor y el mismo derecho a gestionarla y a gobernarla, es más, yo diría que los miembros de esta tercera candidatura, que parece que es la que ha incrementado el número de éstas causándole un perjuicio a la Hermandad, tenemos un derecho por encima de las candidaturas oficialistas (ambas son continuistas), que es el derecho a equivocarnos, igual que ellos se han equivocado y, por supuesto, también acertado. Y podremos equivocarnos pero lo que podéis estar seguros es que nos vamos a dejar la piel hasta ir casa por casa, si hiciera falta, para conseguir, por encima de propuestas que, al final, todas suenan igual, nuestro principal objetivo: llenar ese patio de hermanos y amigos todos los días, insisto todos los días, de tal forma que cuando un hermano pase por esa puerta no se sienta un extraño como, lamentablemente, viene ocurriendo desde que yo me acuerdo. Ello sería la mejor y única forma de cambiar la Hermandad como, en mi modesta opinión, creo imprescindible para su propia pervivencia más allá de efímeros alardes cofradieros. Y si no fuera así tendréis todo el derecho del mundo a recriminárnoslo y vuestra crítica será aceptada con humildad, probablemente, la virtud menos practicada en el ámbito del gobierno de nuestra Hermandad en las últimas décadas.
Quiero terminar rogándoos que participéis en la elecciones, os recuerdo que serán el jueves 18 de mayo por la tarde, que votéis libremente según vuestro mejor criterio y que, sea cual sea el resultado, exijáis a la Junta entrante vuestros derechos a que todos los hermanos sean iguales en cualquier ámbito de la Hermandad y a la participación cotidiana en la vida de ésta.
Sin más, recibid un fraterno abrazo en Cristo.
Alfredo Montilla Carvajal. Miembro de la candidatura a la Junta de Gobierno de la Hermandad de Los Negritos encabezada por Antonio María Lebrero Ramírez y Matilde Silva Robles.