Restaurada la peana dorada del paso procesional de Santa Lucía
Arte Sacro. La peana dorada del paso procesional de Santa Lucía ha recuperado la viveza de su conjunto después de la intervención realizada por el conservador y restaurador Modesto Rodríguez Álamo. La actuación ha incluido también los cuatro angelitos policromados y estofados que la acompañan, piezas que vuelven a mostrar con mayor claridad la riqueza de su decoración.


El paso del tiempo había dejado su huella. La peana presentaba suciedad acumulada, una capa de goma laca alterada, desgastes y pérdidas especialmente visibles en las jarritas, además de fisuras parciales en distintas zonas. Los angelitos mostraban igualmente capas superficiales alteradas, repintes, pérdidas de materia y lagunas en la policromía y en los estofados.

Los trabajos comenzaron con la consolidación de las fisuras mediante la inyección de adhesivo y su posterior sellado. También se reintegraron volumétricamente las pérdidas de los angelitos. La limpieza química permitió retirar la suciedad y las capas alteradas que apagaban el dorado y la policromía.

Después se procedió al estucado de las lagunas y a la reintegración de las zonas estucadas y desgastadas. La aplicación de un barniz final protege ahora el dorado y la policromía, al tiempo que unifica la superficie.