Santa Clara abrirá este otoño sus puertas a los recorridos guiados. Vitola Efe. Diario de Sevilla.
Tras siete siglos de clausura y décadas de agonía en las que estuvo a punto de venirse abajo, el monasterio de Santa Clara de Sevilla abrirá sus puertas para recibir desde este otoño visitas guiadas de grupos que podrán conocer este monumento y su rehabilitación integral, en marcha desde hace un año. La Orden de las Clarisas recibió a finales del siglo XIII el Palacio de Don Fadrique, el hijo menor de Fernando III El Santo, el monarca que lideró la Reconquista de Sevilla, y lo reformó en principio, cegando ventanas y construyendo alguna entreplanta, para adecuarlo a su vida de clausura.
En 1522 se construyó el claustro actual, aprovechando el patio del palacio medieval, que se destruyó sólo parcialmente, ya que aún se conserva uno de sus muros y la torre original, aunque muy modificada. Las monjas clarisas ocuparon este inmueble, en el norte del centro histórico de Sevilla, hasta 1998, cuando lo cedieron al Arzobispado, que a su vez lo traspasó al Ayuntamiento a cambio de que la Gerencia de Urbanismo costease algunas reformas del Palacio Arzobispal. Ha sido la Gerencia en solitario, según explicó durante una visita al monumento el arquitecto responsable del proyecto, José García-Tapial, quien ha asumido esta reforma, que en su primera fase abarca "los espacios singulares" del inmueble: el claustro, el refectorio, la sala "de profundis" y los dormitorios alto y bajo.
Urbanismo interviene en la actualidad sobre un total de 3.050 metros cuadrados construidos y 625 de espacios libres, con un presupuesto de 3,1 millones de euros que convierte la restauración del monasterio de Santa Clara en la rehabilitación patrimonial más importante que está en marcha en la actualidad en la provincia.
Una media de 30 personas, entre restauradores, carpinteros y albañiles, trabajan diariamente en las obras del monasterio, que han sido adjudicadas a Construcciones Bellido y que terminarán a finales de 2007 en esta primera fase, que se pretende solapar con una segunda etapa de rehabilitación, que costará más de 1,5 millones de euros y afectará al compás del monumento, de tal manera que el compás y el claustro vuelvan a tener una unión natural.
Las visitas guiadas que se iniciarán este otoño, siguiendo el ejemplo de la iglesia del Salvador, tendrán lugar los fines de semana con cita previa y en grupos de entre 10 y 15 personas.