Grande de León restaura las bambalinas laterales del palio de la Caridad del Baratillo
Arte Sacro. El bordador Grande de León ha restaurado las bambalinas laterales de la Caridad del Baratillo, que lucirán el próximo Miércoles Santo con su máximo esplendor tras el proceso de restauración llevado a cabo por del artista sevillano.

Este trabajo ha consistido en la aspiración, limpieza, conservación de todas las piezas y pasado a nuevo terciopelo de color morado, de tonalidad exacta al original, de las dos bambalinas laterales del palio de María Stma. de la Caridad en su Soledad.
En esta restauración nos enfrentamos a una obra de envergadura que por su calidad artística ha requerido una intervención lenta y minuciosa, que ha respetado la obra en su totalidad y que una vez concluida ha devuelto el esplendor perdido a esta gran obra de arte.

El objetivo de este proceso ha sido parar el deterioro, restaurar todas las piezas que lo necesitaban, sustituir el terciopelo que se encontraba muy deteriorado y corregir todos los descuadres de las bambalinas con los varales.

En el estado de conservación del palio encontrábamos importantes deterioros, que eran apreciables a simple vista y que aconsejaban su restauración:
- Pérdida en un alto porcentaje del soporte textil, en este caso terciopelo, que aparecía muy estropeado en toda la superficie.
- Muchas piezas estaban deterioradas por el paso de los años, necesitaban ser repasadas y perfiladas.
- Roces, hilos saltados y deterioro generalizado, que se apreciaba con un exhaustivo estudio visual.
- Descuadres en todas las puntas de bambalinas que hacían que no coincidieran los paños de bambalina con las pletinas, afeando la estética de la obra y el movimiento en la calle.
- La fijación de las bambalinas a la crestería estaba muy deteriorada, apareciendo restos de pegamento, grapas, tachuelas y puntillas de diferentes épocas.

El proceso de restauración y pasado a nuevo terciopelo de la obra ha sido totalmente conservacionista, todas las etapas y procedimientos empleados han respetado la obra en su totalidad, reintegrando todas las piezas que estaban deterioradas y presentaban lagunas e hilos saltados con oro de la misma calidad y sin variar nada su aspecto original, conservando las mallas, el fleco de bellotas y las venas de lentejuelas originales.