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La Paz y Picasso. Antonio Sánchez Carrasco


Otra de esas historias que  me crucé  fotografiando cofradías,  y es que a veces la casualidad hace que en una imagen o fotografía coincidan elementos que a priori no tenían mucho en común, o tal vez si, aunque no lo parezca.

El caso que nos ocupa en esta historia es la hermandad sevillana de la Paz, la paloma pintada como símbolo de ella y el pintor Picasso, que hizo una de sus versiones más conocidas. De entrada sólo los une la letra P y el Rectorado de la Universidad de la ciudad hispalense que en este caso ni siquiera concuerda con la letra.

Picasso nació en Málaga en 1881 en la Plaza de la Merced. Muy cerca en la Iglesia de Santiago  donde se casaron sus padres. Allí Jesús el Rico tiene su sede, el Cristo conocido en el mundo de las cofradías por bendecir la liberación de un preso cada Semana Santa y por tener mucha devoción dentro y fuera de Málaga. Los expertos en la vida del pintor malagueño no se aclaran si Picasso fue bautizado en la Iglesia de Santiago o en el Convento de la Merced que fue quemado en 1931. Lo que si es seguro es que desde esa fecha ya andaba Picasso por las calles malagueñas. Una recomendación, si se me permite, cuando se encuentren por Málaga no dejen de visitar la casa natal del Pintor, te ayuda a ponerte en situación de donde venía el genio cubista.

En 1881 la Hermandad de la Paz aún no existía, pero en la Semana Santa de Sevilla si ocurrían cosas reseñables. San Bernardo que se reorganizó el año antes, procesionaba en su paso gótico, con aquel Cristo que acabó troceado en los años 30 del siglo XX por las hordas libertarias, y además llevaba una Magdalena a sus pies, que junto a la Virgen del Refugio ambas desaparecieron del todo. No así´el Cristo cuyos trozos se conservan en la actual Casa de Hermandad.

Ese mismo año, se le hizo al Gran Poder montado en su paso en San Lorenzo una de las primeras fotos que se le recuerdan. Y el Lunes Santo, puesto que llovió el Domingo de Ramos, la Hiniesta retomó aquella costumbre de realizar estación de penitencia. Sobre el paso el Cristo, con la Virgen y San Juan se encontraban en aquella recuperación histórica de la Fe en la calle. Ese mismo año, en 1881 se estrenó la adaptación para opera realizada por Bizet, de la obra Carmen. Que  se centra en su mayoría en el actual Rectorado de la Universidad de Sevilla, que para los no iniciados en la historia de esta Ciudad fue la antigua fábrica de tabacos.

Allí donde trabajaban Cigarreras como Carmen la de la obra de Bizet, o como mi bisabuela Luisa.

La paloma de la Paz diseñada por Picasso tiene su germen en el Congreso Mundial de Partisanos de la Paz que se celebró en París en 1949 y cuyo emblema fue dicha Paloma.

El día que se estrenaba el Congreso nació una de las hijas del pintor a la que puso de nombre Paloma. Ya ese año existía la Hermandad de la Paz, de hecho estrenaba los bordados del palio de la Virgen de un joven Maireles. Ese año se estrenaba Jalisco canta a Sevilla, en los cines, en el Sevilla jugaba Arza y el entrenador del Real Betis Balompié era Andres Aranda. En cuanto a la Semana Santa de Sevilla, ese año salía la figura del esclavo negro delante del Cristo de las Tres Caidas de Triana y la Macarena se trasladaba de San Gil a la Basílica.

Ese mismo año Romero Murillo le daba forma a la Virgen del Mayor Dolor en la Hermandad de las Aguas.

La fábrica de tabacos fue cedida a la Universidad en 1942 con lo que en 1949 ya llevaba unos años en su actual propietario. Un edificio realizado a principios del XVIII, en un sitio llamado de las calaveras, por albergar un antiguo osario.

No sería hasta 2003 el año en el que la Paloma de Picasso, la Hermandad de la Paz y el Rectorado se cruzaron en uno de esos instantes , que da la Ciudad de los instantes eternos. En uno de esos chaparrones de primavera que se le escurrían a AEMET, en aquella época en la que Antonio Delgado aún no se prodigaba en predecir para cofradías el tiempo de cada día. A la Hermandad de la Paz le pilló cerca del Rectorado donde se refugió. Se secó al Señor de la Victoria con presteza pues ese mismo año había sido restaurado por Miñarro. Sobre el balcón de la portada del Rectorado se colgaba una gran tela blanca con la paloma de la Paz de Picasso por unas jornadas que se celebraban en el edificio que tan bien ornamentara Cayetano de Acosta.

Aquella Semana Santa fue la de la lluvia, La primera en pasar por la Campana aquel año fue la Bofetá. Por su parte la Paz en un claro llegó a la Catedral y volvió al Porvenir el Domingo de Resurrección el año que la Paz y Picasso se cruzaron en el Rectorado.

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Foto: Antonio Sánchez Carrasco.