El taller de los Hermanos Caballero y el dorador Paco Pardo culminan un espectacular marco artesanal para una pintura de Julio Romero de Torres
Arte Sacro. El taller de los Hermanos Caballero presenta uno de sus trabajos más especiales realizados durante este año: un espectacular marco de grandes dimensiones concebido para acompañar una valiosa pintura del gran maestro cordobés Julio Romero de Torres, una de las figuras fundamentales de la pintura española de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
El proyecto ha supuesto un nuevo ejercicio de artesanía y recuperación de los oficios tradicionales, con la realización íntegramente artesanal de los trabajos de carpintería y talla, bajo diseño propio, ejecutados a mano por el taller de los Hermanos Caballero sobre madera de cedro.
La intervención se ha completado con un delicado proceso de dorado en oro fino de 24 quilates, llevado a cabo por el taller del reconocido dorador Paco Pardo, con la colaboración del charolista Carli Lora, responsables de aportar a la pieza su acabado final y la riqueza estética que requiere una obra de estas características.
El encargo ha sido realizado por el doctor Blas García, propietario de la pintura y reconocido admirador de la obra de Julio Romero de Torres. Su deseo de dotar a la pieza de un marco a la altura de la importancia de la pintura dio origen a un proyecto que ha requerido numerosas horas de trabajo, precisión y una especial atención a cada detalle.
“Es una de las obras más especiales que hemos tallado este año”, señalan desde el taller de los Hermanos Caballero. “Ha sido realizada completamente a mano en madera de cedro y posteriormente dorada en oro fino de 24 quilates. Ha sido un trabajo de gran delicadeza, que hemos disfrutado enormemente, y solo esperamos que nuestro granito de arena acompañe a esta importantísima pintura durante siglos”.
El resultado es una pieza concebida no como un mero elemento ornamental, sino como una obra de artesanía destinada a dialogar con la pintura y realzarla, respetando al mismo tiempo el valor artístico e histórico de la obra de Julio Romero de Torres.
Este proyecto pone nuevamente de manifiesto la vigencia de los oficios artesanales tradicionales y la importancia de preservar conocimientos como la carpintería, la talla y el dorado, técnicas que requieren años de aprendizaje y una profunda dedicación.