Provincia. La Hdad. de la Divina Pastora de Cantillana, presentó el cartel de sus Fiestas Mayores
Arte Sacro. La Pontificia, Real e Ilustre y Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora de las Almas y Redil Eucarístico, de la localidad de Cantillana, presentó el Cartel anunciador de sus Fiestas Mayores, cuando faltaba justo un mes para que la Divina Pastora volviera a recorrer las calles de su pueblo, una obra del reconocido pintor, ilustrador y cartelista sevillano Juan Miguel Martín Mena que abre simbólicamente la cuenta atrás hacia el día más esperado del año por los pastoreños.
El cartel fue presentado en la tarde del pasado sábado día 8 de agosto en la Casa de la Cultura de Cantillana, en un acto que volvió a poner de manifiesto la expectación con la que el municipio aguarda la llegada de sus fiestas. Al ser descubierto, la obra fue acogida con entusiasmo por los devotos pastoreños y, desde entonces, ha generado una notable repercusión, despertando numerosos comentarios y una destacada acogida también dentro del mundo de la cartelería.
Juan Miguel Martín Mena ha concebido una obra en la que cada elemento conduce hacia la Imagen de la Divina Pastora y hacia aquello que los pastoreños de Cantillana esperan durante todo el año, volver a encontrarse con Ella en la calle en la noche del 8 de septiembre.
El artista se inspira en los antiguos carteles de ferias y fiestas de finales del siglo XIX y comienzos del XX, recuperando una concepción en la que ilustración, ornamentación y tipografía forman una única obra. Realizado en técnica mixta sobre papel de algodón encolado a una tabla de 100 por 70 centímetros, combina grafito, acuarela, acrílico, collage, piezas textiles y transferencia de imágenes.

La composición parece construida sobre las propias capas de la historia de Cantillana. Entre papeles rasgados y recuerdos aparece la referencia a antiguos anuncios de los cultos de la Divina Pastora, tomando como punto de partida el cartel de 1863, el más antiguo que se conserva de estas fiestas.
De ese pasado emerge la Divina Pastora, con su mantilla, su sombrero y sus joyas, preparada para salir a la calle. El rosal que la rodea rompe los límites de la composición como una metáfora del corazón pastoreño, que cada septiembre desborda la intimidad de las casas pastoreñas para llenar las calles de Cantillana de devoción.
También los destellos que aparecen en la obra miran directamente hacia la procesión. Evocan los fuegos artificiales que anuncian y acompañan el paso de la Virgen y representan ese instante en el que la emoción contenida durante todo un año se convierte en fervor compartido.
Especial protagonismo adquieren las flores que envuelven el cartel. No son flores pintadas, sino auténticos bordados procedentes de antiguos mantones de Manila, recortados e incorporados mediante collage. De esta forma, Martín Mena plantea la obra como si de un gran mantón de seda se tratase, tejido con recuerdos, símbolos, historia y devoción.
Con el cartel ya presentado, la mirada se dirige ahora hacia el gran día. El próximo 8 de septiembre, día de la Pastora, Cantillana volverá a vivir la Procesión triunfal de la Divina Pastora de las Almas, momento culminante de unas fiestas profundamente arraigadas en la memoria y en la identidad del pueblo.
La procesión convierte las calles de Cantillana en el escenario de una devoción que pasa de generación en generación. El pueblo se prepara y se engalana para acompañar a la Virgen en una jornada en la que la espera de todo un año deja de vivirse en la intimidad y se convierte en una celebración colectiva.

El discurrir de la Pastora deja cada 8 de septiembre estampas marcadas por los vivas, los aplausos, las lluvias de pétalos y los fuegos que acompañan su paso. Familias enteras vuelven a reunirse alrededor de una celebración que forma parte de la memoria sentimental y que alcanza algunos de sus momentos de mayor intensidad cuando la Virgen avanza entre un pueblo volcado en sus calles.
La calle de Martín Rey ocupa un lugar especial dentro de la procesión y también dentro del cartel del presente año. El propio Martín Mena la evoca al explicar los destellos de la obra como representación de ese instante irrepetible en el que la emoción deja de ser un sentimiento íntimo para convertirse en fervor compartido por todos los pastoreños.
Así, cartel y procesión quedan unidos por un mismo relato. El rosal que se desborda, las huellas de antiguos septiembres, los destellos de luz y la Imagen de la Divina Pastora preparada para salir a la calle anticipan lo que el pueblo volverá a vivir cuando llegue su día.
Juan Miguel Martín Mena suma con esta obra un nuevo trabajo a una trayectoria que supera el centenar de carteles realizados por toda España.
En sus propias palabras, el artista concibe el cartel como una composición tejida con recuerdos, símbolos e historia, pero reserva a Cantillana el último remate: serán cada viva, cada Salve, cada oración, cada aplauso y cada lágrima los que terminen de completar simbólicamente la obra.
Presentado el cartel, comienza ahora la espera. Un mes en el que Cantillana irá acercándose poco a poco a sus días grandes hasta alcanzar la fecha marcada en el calendario, el 8 de septiembre.
Fotos: Álvaro Heras.