Cantabria y Sevilla, de los reconquistadores al Baratillo. Antonio Sánchez Carrasco
La historia de Sevilla está unida a muchas localizaciones dentro del mapa patrio y del mundo. Una de ellas es la actual comunidad autónoma de Cantabria. Todo empezó en tiempos de Axataf, el último cadí sevillano. Fernando III, aquel rey nacido en Peleas de Arriba, peleó para acabar conquistando aquel día de San Clemente de 1248 la ciudad de Sevilla. Antes de todo aquello medió el asesinato de Bel Achad anterior gobernador y que tenía firmado un pacto con Fernando III. Axataf siendo el comandante de la guarnición asesinó a su gobernador lo que provocó que se activara el pacto con el rey cristiano. Como curiosidad Axataf moriría asesinado al año siguiente de entregar la ciudad.
Para cortar las líneas de suministros que provenían de varios puntos atravesando el río Guadalquivir. El almirante Ramón de Bonifaz y Camargo y su lugarteniente Roy Gracia, buscaron trece naves cántabras cargadas de piedras que cortaron las cadenas defensivas que se levantaban en la Torre del Oro así como rompieron el puente de tablas. Algo que decantó para el lado cristiano una campaña que empezó en agosto de 1247. Tan importante fue este suceso que en el escudo de la ciudad de Santander aparece la Torre del Oro y aquellos barcos que cristianizaron la ciudad.
Pero no todo acabó ahí, con el tiempo aparecieron los jándalos. Aquellos montañeses que vinieron al sur y adoptaron sus costumbres. La mayor parte de ellos se dedicaron a aquellas tiendas de ultramarinos de mostrador y viandas a granel. Siempre se ponía como ejemplo a casa Marciano en la calle Lineros, aunque realmente era su dueño de Aguasfrías en Huelva. Muchos de esos despachos terminaron convirtiéndose en bares de los que muchos quedan aún por Sevilla.
Autores como Gerardo Diego que tiene una calle en el Tiro de Línea, José María de Pereda que tiene calle en el Cerro del Águila o Fernando Villalón, “Echa el vino montañés, que lo paga Luis de Vargas...”, entre otros glosaron a aquellos jándalos que tan bien se incorporaron a la Ciudad. De los que aún nos quedan referentes como la Flor del Toranzo, de otro baratillero Rogelio Gómez, Trifón.
Una de esas personas que vinieron a la ciudad desde la comunidad Cántabra era Basilisa, se quedó huérfana muy pronto y ella y sus hermanos fueron distribuidos por partes de la familia. Ella llegó a Sevilla. La Guerra Civil aumentó aquellas distancias y además conoció a Antonio el barbero del Arenal con quien terminó casándose.
Había nacido en el valle de las Polaciones en el pueblo de Cotillos. Su hijo Carlos, amigo mío, me envió una foto desde una de esas ermitas perdidas en el valle en la que se veía una foto de mi Piedad del Baratillo. Una foto que su madre Basilisa llevó hasta allí. La Virgen de su barrio, como buena jándalo, al pueblo donde había nacido. Allí donde su sobrina Teresa tiene las llaves para abrir la ermita. El padre de Teresa, Pepe, había nacido en la Plaza de los Carros y acabó en Cantabria casado con la hermana de Basilisa. Justo el camino inverso de su cuñada.
Con el tiempo Bertín Osborne tan de moda ahora por el embarazo de su novia, jerezano nacido en Madrid, que podía ser perfectamente de los Judíos de San Mateo. Llevó a su programa Mi casa es la tuya a Miguel Ángel Revilla presidente de la comunidad autónoma de Cantabria desde 2015. Revilla nació en el pueblo de Salceda, en el valle de Polaciones y en medio del programa llegaron ambos hablando a una de las ermitas de aquellos montes. En uno de los planos apareció junto a Bertín y a Revilla aquella imagen de la Virgen que Basilisa llevó a su tierra. La Piedad del Baratillo en Cantabria volvía a cruzarse en mi camino.
Epílogo baratillero. En el año 2014 el que fuera capataz del Baratillo, Javieres y la Cena, entre otras, Rafael Díaz Palacios que en gloria está, fue el pregonero de la Semana Santa de Santander. Aún lo recuerdo en el bar Taquilla contándolo, “no sé que contar, me han dicho que cuente lo que es la Semana Santa para mi”. Y eso hizo mi capataz, y lo bordó. Ese año repasando la prensa cántabra digital de cómo fue todo en el pregón de Rafael, en una pequeña nota por debajo de la crónica se podía leer que en el Zoco Gran Santander se exponían pasos en miniatura de Sevilla y Málaga entre los que se encontraba la Piedad del Baratillo. Se volvía a cerrar el círculo entre Cantabria y Sevilla, con el Arenal como centro de esa unión.
#LosLunesAlSol
Foto: Antonio Sánchez Carrasco.