Provincia. Nuestra Señora de Gracia Coronada procesionó por las calles de su pueblo de Gelves
Manuel Pinto Montero. El último domingo de agosto el pueblo de Gelves acompaña a su venerada Patrona, Nuestra Señora de Gracia, durante su gloriosa procesión que pone fin a un intenso mes de agosto. La Santísima Virgen de Gracia, según cuenta la leyenda, viajaba en un barco por el rio Guadalquivir camino de Sevilla, pero que a la altura de la localidad de Gelves el barco comenzó a tener problemas de navegación. Los tripulantes comenzaron a aligerar el peso del barco, bajando a la Santísima Virgen, cuando la volvían a subir, el barco no podía seguir navegando, con lo cual la tripulación dejó a la Virgen de Gracia en esta localidad ribereña.
La talla de la Santísima Virgen es anónima fechada según algunos expertos en el siglo XVII. Procesiona en paso de plata con respiraderos y candelabros de guardabrisas. El exorno floral estuvo compuesto por nardos y un bello friso de flores de tonos rosáceos en la delantera. La Banda Municipal de Coria del Río puso sus sones a una jornada muy esperada por los gelveños.
Lució la Santísima Virgen saya de tonos claros bordada en oro y manto rojo bordado. Sobre sus sienes la Virgen portó la corona que su pueblo le impuso en pasado 1 de julio con motivo de su Coronación Canónica. En su mano derecha portó el cetro dorado y en su mano izquierda al Santísimo Niño que lució túnica bordada. Todo el conjunto queda enmarcado en ráfaga de plata.
Con las últimas luces de la tarde las campanas de la torre de la Iglesia Parroquial, en la parte más alta de la localidad, anunciaban a todo un pueblo que la Patrona de la Villa estaba en la calle. Un enorme gentío la esperaba y la acompañaba cuando se inicia la bajada por la calle Arriba con el paso lento de los costaleros. Emociones y lágrimas de un pueblo que siente gran devoción por su Virgen de Gracia. Esta devoción hace que la Virgen ostente el título de Alcaldesa Perpetua y luzca a sus plantas el Bastón de Mando y las llaves de oro de la Villa de Gelves.
Un año mas los vecinos y devotos de este villa suben hasta su Templo para postrarse ante su venerada Patrona que por unas horas bendice a todo un pueblo que espera los últimos días de agosto para cumplir con antiguas tradiciones.
Fotos: Manuel Pinto Montero.