La Custodia del Corpus Christi volvió a llevar costaleros casi cien años después
Arte Sacro. Ayer jueves, 19 de junio, se celebró la procesión del Corpus Christi en una jornada marcada por las altas temperaturas y a una menor afluencia de público en las distintas partes del recorrido.
La procesión comenzó a salir a las 08,15 horas desde la puerta de San Miguel, mientras la eucaristía, presidida por el arzbispo de Sevilla, Monseñor Saiz Meneses, empezaba quince minutos más tarde.
Abriendo el cortejo los niños carráncanos de la Sacramental del Sagrario con el Guión Sacramental. Tras ellos, las representaciones de las hermandades de glorias, penitencia y sacramentales por orden de antigüedad. También representaciones de las distintas Cámaras, jefatura de Policía y de distintas ramas, Colegios Oficiales, Ateneo, Reales Academias, Universidad, Cuerpo Consular, Audiencias, Órdenes, Consejo de Cofradías, Delegaciones Diocesanas, Cáritas, Seminario, Ordenes Terceras, Diáconos, Comunidades Religiosas, Tribunal Eclesiástico, Clero Secular, Curia Diocesana, Universidad de Curas, Maestranza de Caballería, Niños Seises, Cabildo Catedral y Coral. Tras el paso de la Custodia, el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, acompañado por los obispos auxiliares, Teodoro León y Ramón Valdivia, junto con el Deán de la Catedral, primeras autoridades, corporaciones municipales, provinciales y el ejército. La Banda sinfónica municipal de Sevilla figuró tras el paso de San Fernando y la del ejército cerrando el cortejo.
Con respecto a los pasos, el de Santa Ángela de la Cruz está a cargo de la hermandad de la Amargura, y ha estrenado la peana, así como el baquetón dorado que lo circunda, el de las Santas Justa y Rufina por la hermandad de la Estrella, este año, al ser rotatorio por las hermandades de Triana, se han incorporado cuatro candeleros del palio de María Stma. de la Estrella, cuatro jarras doradas del paso de Ntro. Padre Jesús de las Penas y a los pies de las Santas, la miniatura de San Francisco de Paula de la delantera del palio; el de San Isidoro, por la hermandad del mismo nombre, el de San Leandro por la hermandad de la Macarena exornado por crisantemos, alstroemerias y statices blancos, espigas y romero, el de San Fernando por la hermandad de la Redención, el de la Inmaculada Concepción por la hermandad del Silencio, el de el Niño Jesús por la Sacramental del Sagrario, el de la Santa Espina por la hermandad del Valle, y el de la Custodia por el Consejo de Cofradías, siendo exornado por el Consejo de Cofradías, con uvas y espigas donadas por la familla Góngora de Villanueva del Ariscal y este año se ha recuperado el magnolio.
Tras casi 100 años, se ha vuelto a recuperar los costaleros para el paso de la Custodia. Para ello se ha estrenado una nueva parihuela de 215 x 295 x 149 cm, en madera de pino de Flandes a cargo de Enrique Gonzalvez, donde caben 30 costaleros mandados por el mismo capataz de la Virgen de los Reyes, Eduardo Bejarano. Los faldones han sido adaptados a las nuevas medidas en el taller de Francisco Carrera "Paquili".
En las Plazas de San Francisco y del Salvador, estuvieron cantado motetes y piezas eucarísticas, los Ministriles Hispalensis y la coral de María Auxiliadora de la Trinidad.
Durante el recorrido estuvieron las calles llenas de romero y engalanadas, donde se pudieron observar los altares, balcones y escaparates que el día anterior participaron en el concurso del Ayuntamiento.
Hubo varios parones durante el recorrido, lo que hizo que la entrada del paso de la Custodia por la puerta de los Palos se retrasara casi en media hora, a las 13 horas, con el posterior desfile de los militares por delante del mismo.
Fotos: Juan Alberto García Acevedo.