Hijos de la Libertad. Antonio Sánchez Carrasco
Que la Semana Santa es hija de su tiempo, o mejor dicho la manera de celebrarla y todo lo que la rodea, es algo que seguro me han leído alguna vez. Este tiempo nace de un germen de libertades tras una dictadura, que no es necesario recordar a todo detalle los datos históricos, para eso hay infinidad de libros e internet, pero sí, que veníamos de un régimen totalitario que si bien dulcificó sus formas al final no dejaba de ser un régimen totalitario. Y así fuimos el último tercio del siglo XX ganando en libertades. Hasta la eclosión de las redes sociales ya entrado el siglo XXI. Entonces, en ese momento apareció la nueva inquisición. Junto con una sociedad donde lo individual prima sobre lo colectivo. Ahora no puedes poner en el cartel que pintes sobre la Cabalgata, la camiseta de fútbol que te trajeron los Reyes, porque habrá alguien del otro equipo que te dirá que hagas lo que no hicieron ellos cuando su presidente fue Rey Mago. Pero el ejercicio de rivalidad es lo de menos, lo importante de este caso es la amenaza a una persona que su único mal ha sido pintar un cuadro. O no podrás compartir una foto de la Torre de San Pedro para que no te acusen de clasista por no nombrar a las 3000. Pero no todo se circunscribe al famoso cuadro de Fernando Vaquero o a la foto del desayuno de un tuitero, las imágenes o fotografías sacras que se cuelgan en redes se analizan hasta tal extremo que te piensas mucho las posibles aristas que puedan sacarse de la instantánea, antes de colgarla. Son demasiadas cuentas anónimas dando por saco. He pensado salirme de todo esto, pero al final hay que estar en unas redes sociales por muy podridas que te parezcan a veces. Aunque es una pena que en época de las libertades nuestra manera de expresarnos con fotos o textos, pueda depender de si le gusta o no a @Malco36 o a @bertoni28 . (Cuentas que me acabo de inventar).
#LosLunesalSol
