Reabre el Sagrado Corazón como nueva sede canónica de Los Javieres
Arte Sacro. La Hermandad de Los Javieres ha celebrado en la mañana de hoy el acto institucional de reapertura cultural de la Iglesia del Sagrado Corazón, situada en la calle Jesús del Gran Poder, que se convierte desde este momento en la nueva sede canónica de la corporación del Martes Santo. El evento marca un hito histórico para la hermandad, que retorna así a su templo fundacional tras casi medio siglo.
En la tarde de ayer tuvo lugar la primera misa de hermandad en la nueva sede, ceremonia que supuso el arranque oficial de la vida cultural del templo recuperado.
El recién elegido hermano mayor, Antonio Villalba y el consiliario 1º, José María Marquez Vilches, atendieron gustosamente a los medios para transmitir la emoción y la trascendencia del momento a todos los asistentes.
Como recordarán, el regreso de Los Javieres a la Iglesia del Sagrado Corazón se hizo efectivo el pasado 17 de enero, culminando un proceso iniciado en marzo de 2025, cuando el cabildo general extraordinario aprobó la vuelta con una amplia mayoría: 279 votos a favor, 2 abstenciones y 13 en contra. Se cierra así una etapa de casi cincuenta años en la que la hermandad estuvo acogida en la Real Iglesia Parroquial de Omnium Sanctorum, que les abrió sus puertas desde 1977.
Si bien la Hermandad presentó ayer a los Titulares y a San Juan en el altar mayor, el Santísimo Cristo de las Almas será el que presida habitualmente este lugar, mientras que María Santísima de Gracia y Amparo recibirá culto en el lateral del evangelio, acompañada por San Juan Evangelista. La Virgen, vestida de hebrea, porta manto de terciopelo azul, rematado con raso blanco; saya primitiva de terciopelo burdeos y tocado confeccionado con paño egipcio de tul de algodón marfil, bordado en plata. En el fajín porta alfiler con su nombre, mientras que en su mano izquierda luce rosario de filigranas de plata.
La Iglesia del Sagrado Corazón ocupa el antiguo convento de San Francisco de Paula de los Mínimos, fundado en 1646 y restaurado por los jesuitas en 1887. Su arquitectura combina elementos neogóticos e historicistas en el exterior —obra de Aníbal González— con detalles barrocos y mudéjares en el interior.
La fachada principal, situada en la calle Jesús del Gran Poder, destaca por sus azulejos de los siglos XVII al XX y por su torre campanario decorada con cerámica azul. La fachada de Trajano da acceso al Colegio y a la Capilla de los Luises, rematada con un arco polilobulado y una escultura de San Ignacio de Loyola.
El interior presenta tres naves, un artesonado mudéjar del siglo XVI, grandes ventanales y pinturas del jesuita Urbina. El retablo mayor, en mármol, es obra de Frapolli, presidido por la imagen del Sagrado Corazón realizada por Victoriano Salmón. Además, alberga diversos retablos e imágenes devocionales.
Destaca la capilla y el sepulcro del Padre Tarín, lugar de gran veneración desde que fue declarado Venerable en 1987. El templo es sede de la Hermandad de Los Javieres, que realiza estación de penitencia el Martes Santo, y ha albergado históricamente otras hermandades de relevancia.
La coqueta Capilla de los Luises, situada en la calle Trajano y unida a la Iglesia del Sagrado Corazón, fue construida a comienzos del siglo XX para la Congregación Mariana de San Luis Gonzaga. El arquitecto Aníbal González diseñó el edificio utilizando principalmente ladrillo visto, con una fachada neogótica muy característica, coronada por pináculos y un torreón singular. Sobre la portada destaca la imagen de San Ignacio de Loyola, obra del escultor José Lafita Díaz.
El interior de la capilla es de un neogótico de inspiración italiana, notable por su limpieza de líneas y la exquisita talla del ladrillo rojo. Las nervaduras de la nave nacen de un friso también labrado, y tres vidrieras con motivos ignacianos iluminan el espacio desde la calle.
Una de sus mayores singularidades es el zócalo cerámico, realizado en la fábrica de Los Remedios a partir de diseños del pintor Gustavo Bacarisas, figura clave del modernismo sevillano. Estas cerámicas representan la Anunciación, la Natividad y las catorce estaciones del Via Crucis, mostrando el característico uso del color del artista.
El templo conserva además un púlpito de hierro forjado diseñado por Aníbal González y un retablo de caoba tallado por Adolfo López, que incluye escenas de santos jesuitas y una imagen de la Inmaculada, copia de la “Cieguecita” de Montañés.
En conjunto, la Capilla de los Luises se considera una obra de gran originalidad y refinamiento, y un ejemplo único de la arquitectura sevillana de comienzos del siglo XX.
Los horarios y cultos serán:
-Martes a sábado: de 11:00 a 13:00 h y de 19:00 a 21:00 h.
-Domingos: de 10:00 a 14:00 h, permaneciendo cerrado por la tarde.
En cuanto a los cultos semanales, la misa de hermandad se celebrará todos los martes a las 20:30 h, mientras que la misa dominical tendrá lugar los domingos a las 12:30 h, ambas en la Iglesia del Sagrado Corazón.
Con esta reapertura, Los Javieres inician un nuevo capítulo en su historia, recuperando un espacio cargado de memoria y devoción para seguir escribiendo su legado en la Semana Santa sevillana.
Fotos: Juan Alberto García Acevedo.
