Presentada una maqueta táctil inclusiva en la Puerta del Príncipe de la Catedral de Sevilla
Arte Sacro. El Cabildo de la Catedral de Sevilla ha presentado una maqueta táctil destinada a facilitar la visita a personas con discapacidad visual, ubicada en el entorno de la Puerta del Príncipe, uno de los accesos más emblemáticos del templo metropolitano. «Para el Cabildo de la Catedral de Sevilla es un verdadero honor y una profunda alegría comparecer hoy ante ustedes para inaugurar esta nueva maqueta táctil, que se suma al camino de accesibilidad que venimos recorriendo desde hace años con convicción y responsabilidad», señaló Adrián Ríos, delegado de Pastoral y Personal del Cabildo de la Catedral de Sevilla.
“La Catedral no solo custodia siglos de fe, arte e historia; también asume el compromiso de ser una casa abierta, acogedora y comprensible para todos. En las últimas décadas hemos impulsado distintos proyectos orientados a facilitar la visita, mejorar la señalización, adaptar los recorridos y ofrecer recursos que permitan a cada persona disfrutar del monumento con dignidad y autonomía. Hoy damos un paso más en ese itinerario compartido”, añadió el delegado.
Esta iniciativa responde al compromiso del Cabildo con la inclusión social y la accesibilidad universal del monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad. Con la instalación de esta recreación a escala, se pretende garantizar que todos los visitantes, independientemente de sus capacidades, puedan conocer y comprender la arquitectura y configuración del conjunto catedralicio a través del sentido del tacto. La incorporación de esta maqueta táctil representa un avance significativo en la integración real y efectiva de las personas ciegas y con discapacidad visual. “Gracias a ella, quienes no pueden contemplar con la vista la grandiosidad del templo podrán descubrirla a través de sus manos: recorrer sus volúmenes, comprender su estructura, orientarse en sus espacios y construir una imagen propia y completa de este conjunto monumental”, destacó el señor Ríos.
El proyecto ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla, que desde hace años impulsa actuaciones orientadas a consolidar la ciudad como un destino accesible para todos. Ambas instituciones comparten el objetivo de eliminar barreras y asegurar que los principales recursos turísticos estén preparados para acoger a cualquier visitante en condiciones de igualdad. No se trata únicamente de una pieza técnica; es, ante todo, un símbolo. Un símbolo de igualdad, de sensibilidad y de compromiso. “Porque la verdadera grandeza de un monumento no reside solo en su altura o en la riqueza de sus obras de arte, sino en su capacidad de acoger sin barreras”, afirmó Adrián Ríos.
La maqueta permitirá a personas con discapacidad visual explorar de manera autónoma la volumetría y disposición arquitectónica de la Catedral, favoreciendo una experiencia cultural más completa e inclusiva. Además, este recurso contribuirá a sensibilizar a fieles y visitantes sobre la importancia de la accesibilidad, fomentando una mayor empatía y conciencia social. La iniciativa promueve igualmente la integración y participación plena en la vida cultural, reforzando la autonomía y confianza de las personas con necesidades específicas. Asimismo, beneficiará a otros colectivos, como personas con discapacidad cognitiva, público infantil y visitantes en general, al ofrecer una nueva herramienta interpretativa de la Catedral.
Ubicada en el compás de la Puerta de San Cristóbal, la maqueta ha sido concebida con absoluto respeto a la integridad del monumento. La instalación, de aproximadamente 1000 x 800 milímetros, está realizada principalmente en bronce, junto a resinas y materiales de fabricación digital, garantizando su resistencia a la manipulación táctil y a las condiciones exteriores. Incluirá señalización accesible con texto en braille, macrotipos, pictogramas y código QR, ampliando así sus posibilidades informativas.
Se ha instalado en un espacio libre, fijada exclusivamente al pavimento mediante atornillado, sin contacto con elementos históricos. Cada detalle ha sido cuidadosamente estudiado para conjugar conservación, funcionalidad e inclusión, y contará con mantenimiento y supervisión periódicos para asegurar tanto la seguridad de los usuarios como la preservación del templo.
