“Amor y Vida”, luz para los donantes de órganos en San Isidro Labrador
Fco Javier Montiel. En la tarde del lunes 17 de marzo, la parroquia de San Isidro Labrador del populoso barrio sevillano de Pino Montano acogió la presentación y encendido simbólico del cirio dedicado a los donantes de órganos que alumbrará a María Santísima del Amor en su salida procesional del próximo Viernes de Dolores. Un acto cargado de emoción y de profundo sentido cristiano que quiso poner luz sobre el valor de la donación y sobre tantas vidas que han encontrado una nueva oportunidad gracias a ella.
El acto fue presentado por el hermano mayor de la hermandad, Manuel Bustillo Ramírez, quien habló desde la experiencia personal. Trasplantado de hígado, explicó el significado del lema que aparece en el cirio, “Amor y Vida”, subrayando que este mensaje quiere despertar la conciencia sobre la importancia de la donación de órganos. Recordó que donar es un acto de amor al prójimo que permite llevar esperanza a quienes aguardan un trasplante para poder seguir viviendo.


Durante su intervención, Bustillo también recordó el compromiso que la hermandad mantiene con los enfermos y con la promoción de la donación de órganos. A continuación varias personas trasplantadas y donantes comparteron su testimonio ante los asistentes.




Paqui, trasplantada de corazón; Verónica, de pulmones; Antonio, de riñón; y Conchi, de hígado, tomaron la palabra para expresar su agradecimiento y explicar la importancia de gestos como este homenaje. Todos coincidieron en señalar que detrás de cada trasplante hay un acto de generosidad inmenso que regala una segunda oportunidad en la vida. También destacaron que iniciativas como este cirio ayudan a iluminar los corazones y a fomentar una mayor solidaridad entre las personas.

Entre los testimonios también intervino Javier, trasplantado en dos ocasiones de hígado. En sus palabras definió la donación de órganos como un verdadero acto de generosidad cristiana. Agradeció el apoyo recibido a lo largo de su proceso y reconoció la fortaleza y el ejemplo de quienes hoy luchan por la vida de los enfermos que atraviesan situaciones similares a las que él mismo superó.


Encendió el cirio Conchi, donante de riñón a su marido, Antonio, hace 7 años.
El acto concluyó con la intervención del párroco de San Isidro Labrador, Javier Martínez Naranjo, quien invitó a contemplar la donación de órganos, sangre y médula desde la perspectiva de los valores cristianos. Habló del amor al prójimo, de la entrega generosa y de la humanidad que se manifiesta en estos gestos. Recordó además que para el cristiano la muerte no es el final, pues la esperanza de la Resurrección ilumina la vida y da sentido a estos actos de entrega que prolongan la vida de otros.

De este modo, el cirio “Amor y Vida” acompañará este Viernes de Dolores a María Santísima del Amor como una llama de gratitud hacia los donantes y como un mensaje de esperanza para quienes esperan un trasplante. Una luz que, desde Pino Montano, quiere recordar que el amor verdadero también puede convertirse en vida para los demás.
Fotos: Fco Javier Montiel.
