Quinario con foto, día dos, la seguridad. Antonio Sánchez Carrasco
Hay quien dice que quien mejor debe de vivir en Sevilla es el proveedor de señales y pintura roja (Pal suelo) del Ayuntamiento. Y si bien es cierto que la señales han crecido de manera exponencial en los últimos tiempos, tal vez habría que pensar por qué. El gran defecto de la Semana Santa es que es hija de sus tiempos y eso le hace cometer los mismos errores. Y en esta sociedad ya hace mucho que la individualidad le ganó a la colectividad. Por eso ocurren muchas de las cosas que ocurren, y seguro que ejemplos todos los conocemos. Aunque quizás el recurrente de este año sea el Duelo-Gate. Si lees por un lado y por otro, un mal día del policía, o un mal día del fiscal o un mal día de ambos.

Lo que si me llama la atención son dos cosas, la primera, que la gente siga esperando a que pase el Santo Entierro cuando desde que yo veo cofradías sé que no se puede cruzar la Carrera Oficial durante el Santo Entierro, lo que sin incidentes trinitarios supone esperar unos 45 minutos. Este año que el tramo de los "cabezazos" era descomunal seguro que más. Y segundo lo fácil que es denunciar a un capillita en esta Ciudad. El centro se ha acotado y recortado, y la filia del Cecop con las vallas llama la atención pues no se ve en otras fiestas donde las aglomeraciones son equivalentes con las de la Semana Mayor. El Poder Civil ha entrado a saco a que paguen justos por pecadores, porque no todo va contra la Policía. Además, en este capítulo un afectuoso saludo, por no volver a explicar lo de las pantallas en las vías de evacuación a los de siempre, nos vemos con los caballos en el Rocío, las medidas de seguridad responden a la necesidad de ordenar un público que muchas veces no sabe cómo ordenarse o como andar en una bulla. Y lo peor es que estás regulaciones no son reversibles y si la gente sigue formando el taco para esperar una cofradía tendrán que mantenerlas o incluso aumentarlas. Eso sí, no estaría mal para otros años desmontar botellonas y sillitas por donde vaya a pasar una cofradía.

#PorAquiNoPasas
Fotos: Antonio Sánchez Carrasco.
