Domingo de la Santísima Trinidad. Antonio Sánchez Carrasco
Ese domingo en el que todo es melancolía, en esa carrera que sufrimos en Sevilla por una primavera frenética en vivencias y sentimientos. Se acaba la época en la que la Ciudad más siente y en este domingo nos damos cuenta de ello. Sabemos todo lo que ha pasado y lo poquito que nos queda. Ya el final es el Corpus entre el día de la procesión y el día de la festividad. Pero este domingo se mete en un vagón de transición en el que todo cabe. Procesión Eucarística o de Impedidos güiris que van de un lado a otro con los trolleys, güiris que hacen un tramo de bicicletas a lo verano azul, en los barrios gente que sale a desayunar y se encuentra el Corpus del barrio, en el centro, cruzarse con vecinos cada vez es más complicado. Pero las procesiones de este domingo suben enteros y cada vez necesitan menos de bandas y demás para tener gente alrededor, aunque algunas tengan que montar su seguridad por no tener policía que la auxilie, otras tiran de protección civil, tampoco hay tantos eventos este domingo para la ausencia de la autoridad. Se va el domingo previo al Corpus Christi y Sevilla cumple una meta más, se reactivan las procesiones eucarísticas y se conserva una esencia que tiene que ver con el Santísimo Sacramento. Seguimos paseando por la vida de la Ciudad cuyas tradiciones la convierten en eterna. Sevilla y siempre Sevilla, la Ciudad del Río Betis.
#LosLunesalSol
Foto: Antonio Sánchez Carrasco.
