Las diferentes formas de vestir a las vírgenes durante el año

Daniel García Acevedo. En nuestra Sevilla hay una tradición, no escrita, de vestir a las vírgenes de diferentes formas según la época del año en que nos encontremos.
Así las podremos ver, si es el periodo estival, vestidas de blanco, sobre todo el manto o la saya.
Ya en noviembre, mes de los difuntos, se suelen ataviar de negro recordando a los hermanos desaparecidos a lo largo de ese año.
Algunas, en diciembre, las visten de azul celeste porque es la Inmaculada el día 8 de ese mes y ese es el color de la Purísima.
Para la cuaresma, como pueden ver en las galerías que les estamos mostrando durante toda ella, de hebrea. Esta forma de vestir a las vírgenes puede resultar la más curiosa para el neófito, aunque muchas de ellas ganan en hermosura.
Y, por último, vestidas de reina cuando están subidas en el paso procesional o en otras épocas del año. Suelen aparecer con las mejores joyas y prendas que posee la hermandad y que el vestidor les coloca con todo el cariño que se le pone a una madre.
Algunas hermandades no poseen todos estos atavíos y por ello no podemos ver a todas las vírgenes vestidas de las cinco formas descritas, pero les vamos a mostrar a María Stma. del Buen Fin ataviada de las maneras definidas anteriormente para que puedan ver todo lo dicho en una misma imagen.
A Manuel Gómez Herrera, “Tirita”
Fotos: Juan Alberto García Acevedo.