Mayo Mariano. Las otras devociones letíficas de Sevilla: Nuestra Señora de Araceli
Eduardo Fdez. López. Tal como hicimos durante la pasada Cuaresma mostrándoles cada Viernes las otras devociones al Cautivo en Sevilla y como venimos haciendo desde el pasado año con los crucificados y las dolorosas, durante este mes de Mayo nos queremos acordar también de esas otras imágenes de Gloria que conservan nuestros templos con un rico patrimonio tanto artístico como histórico.
Muchas de ellas han procesionado en alguna ocasión a lo largo de su historia, algunos recordarán las magnas procesiones que se organizaban el pasado siglo con motivo de las semanas marianas, procesiones en las que incluso pudimos ver en alguna ocasión procesionar hasta veinte pasos con imágenes de gloria, muchas de ellas no procesionales y que sin duda a muchos nos gustaría poder volver a disfrutar por las calles de Sevilla, ciudad sin duda que pasea con enorme merito uno de sus títulos, el de Mariana.
En este año y concretamente durante este mes de Mayo se cumplen 10 años de la publicación de uno de los mejores libros de Arte publicados en Sevilla, el magno libro “Sevilla Mariana” en el que Juan Martínez Alcalde hizo un extenso recorrido en la iconografía mariana de nuestra ciudad.
Teniendo como referencia este maravilloso trabajo, vamos a mostrarles durante este mes aquellas imágenes letíficas de Sevilla que no procesionan, algunas tienen hermandad, asociacion, grupo cofrade o simplemente se veneran en los templos sin tener nada de ello, algunas con mayor devoción que otras pero que sin duda engrandecen en todo momento el patrimonio de nuestra ciudad.
Hoy vamos a comenzar con la Virgen de Araceli, que celebra su festividad al comenzar Mayo y aunque no procesione, se da la circunstancia de que no hace ni un año que procesionó de manera extraordinaria con motivo de la clausura del Encuentro Aracelitano celebrado el pasado mes de Octubre en Sevilla.
Esta imagen es un facsímil de la patrona de Lucena realizada por el prolífico escultor Antonio Castillo Lastrucci y bendecida el 12 de octubre de 1944.
Castillo Lastrucci según cuentan las crónicas, se entusiasmó con este encargo de tallar una imagen de la Virgen de Araceli dado que Araceli era el nombre de su madre.
Antes de realizar la imagen, este escultor se documentó bastante sobre la imagen original, a la que incluso visitó en su Santuario.
La Hermandad filial de Sevilla de Nuestra Señora de Araceli se fundó en 1944 por un grupo de lucentinos residentes en Sevilla.
En Mayo de 1958 cuando la imagen estaba en el Altar Mayor de San Andrés para la celebración de sus cultos, una vela cayó sobre el manto ardiendo por completo y dañando a la imagen, por lo que tuvo que ser restaurada rápidamente en el taller de Lastrucci.
Como hemos dicho anteriormente esta imagen no procesiona aunque como detalle curioso y anecdótico podemos recordar cuando en 1965 con motivo de las misiones generales recorrió las calles de la barriada El Vacie ganándose a sus habitantes, los cuales incluso mandaron un escrito al Ayuntamiento para que se le cambiara el nombre a la barriada por el de Nuestra Señora de Araceli.


Fotos: Juan Luis Barragán y Eduardo Fdez. López
