Cofradía de negro. Óscar Gómez. La Razón.
Un aire trágico acaricia las aceras en la ausencia de vida de la madrugada. El eco del tiempo devuelve el sonido de un lamento tenebroso, como la hondura del alma que lo profiere. En el cielo, una luz de canela asciende, crece, se aclara, hasta dominar la oscuridad en la noche en que se cumple la profecía maldita. Un templo asentado sobre la historia de otros pueblos, vomita almas de luto que buscan luz, mientras la arrastran. Pies descalzos que se amoldan al frío que dicta el calendario. Lágrimas que anegan los corazones malheridos de culpa. Labios que musitan rosarios de lamentos y promesas.
Una campana que desgarra el vacío repleto de penas, paradoja de la tristeza que se anhela. Silencio de hombres que hace chillar a los vencejos. El pliegue de una ciudad sobre el envés secular del tiempo. Aromas de unciones divinas, bálsamos para la quemazón de la injusticia. Compases que flotando en el ambiente denso de emociones marcan el ritmo de una vida y una ausencia que no lo es, rememoradas mil veces, cuando la condena del ocaso cae a plomo sobre un invierno tocado de muerte. Temor de ilustres. Ansias de un poder obsceno, asesino de justos y de inocentes. Azotes convulsos de dolor sobre la tersura de un lienzo tejido de penitencias.
Nada más que un capítulo traspapelado de una historia ahogada en el mar de muchas horas sombrías, de muchos años de desandar caminos robados a la cordura. Ansias de perdón, manifiestos de arrepentimiento, fluyen y se dispersan en el humo negro que desprende la cera endurecida por el tormento. Pinceles etéreos emborronan una bóveda infinita en la que destellan los sueños, brillantes como los ojos de la luz eterna. Consuelo en un nombre santo y en el vientre de quien lo hizo hombre.
Nada menos que la sangre derramada que renueva la nobleza de una colección de almas. Signo y símbolo de un sacrificio que limpia de culpa la mirada oculta por la piedad. Poderes y riquezas, debilidades y grandezas, velados por la tenue tela que envuelve las pasiones y los sentidos. Nazarenos de negro luto en cofradía.
Nota: Publicado ayer, Sábado de Pasión, en la sección de Sevilla del diario La Razón.
