QAresma. Valle de rosas para la Coronación de Espinas
Francisco Santiago. Nombrar Valle en plena Cuaresma es hablar de la Madre de Dios, es decir Anunciación y, cómo no, indicar que en muy poco tiempo será el epílogo de este tiempo que hace de prólogo a la Pasión.
Es una estampa añeja, devoción de devociones, Pasión de otras pasiones y sonido que, cuando lleva este nombre, suena a marcha eterna de Jueves Santo.
Y ahí estaba Ella en besamanos, con un magno ramo de rosas sin olvidar sus espinas, las mismas que coronaron a su hijo como Rey de reyes antes de portar la Cruz en su hombro camino del Calvario.
Hoy, desde el balcón que se forma en su Altar de septenario, mirará hacia la puerta esperando a sus devotos, indicándoles que este dolor es pasajero, compartido con todos nosotros porque, en breves días, la Resurrección abrirá el camino hacia la Gloria, ese camino que hoy tiene nombre propio: Calle Amargura.
Fotos: Francisco Santiago.
