QAresma. La rampla
Francisco Santiago. Ni el pregón de los pregones, ni el antes y después, ni el azahar que decrece ni el escaparate del Corte Inglés.
Ni las torrijas de siempre, ni las colas en Cerrajería, ni la mudá del Herodes ni el bacalao con tomate, ni siquiera la papeleta de sitio.
Hay un momento que suena a Semana Santa como ninguno y no es otro que los niños corriendo por la “rampla” del Templo del Salvador que ya está esperando a que llegue, en apenas dos semanas, el Domingo de Ramos.
Fotos: Francisco Santiago
