Avance. El éxtasis de la fe se llama Esperanza de Triana
Francisco Santiago. He de reconocer que ni las más acérrimas porras cofradieras auguraban un gentío tal, como el que esperaba a la Esperanza de Triana a su salida camino de la Catedral.
Hasta se llegó a rumorear que se habían llevado autocares al Rocío para recoger hermanos para acompañar a su Madre de los marineros. ¡Falacias!
Triana estuvo con su Esperanza, pero no sólo el barrio, sino todos sus hijos que llevan por nombre sevillanos y que hicieron de la calle Pureza y del Puente un río de gente que sobrepasó al Guadalquivir para acompañar a su Madre hacia la Catedral.
Ayer los cofrades dimos una amplia lección de fervor, de calidez, de paciencia y de fiesta, porque desde la misma Calle Pureza hasta el Arco del Postigo, la ciudad y sus balcones lucían sus mejores galas para recibir, veinticinco años después, a la Reina Coronada que pernoctará en la catedral hasta el próximo día 6 de junio…
Pero esta es ya otra historia…










Fotos: Francisco Santiago