La Semana Santa vegana. Antonio Sánchez Carrasco
C
reo que debía de ser más o menos cuando la Hermandad del Sol iba a presentar sus túnicas verdes de ruán cuando su por entonces Hermano Mayor Eusebio me dijo en una entrevista para "El Cabildo" aquel periódico que salía con la Razón, que el ruán como tal ya no existía que todo venía de una fábrica en la que el dueño se había jubilado y lo hijos no seguían con el negocio. Me explicó que ahora era un compuesto de algodón y otras cosas que hacía que el tejido nuevo pareciera mismamente ruán del de toda la vida. Desde entonces hasta ahora ha pasado mucho en el mundo Cofrade. Las imágenes del Sol estaban en un oratorio a la espalda de la Parroquia donde ahora existe un chino. Aquel ruán era como una hamburguesa vegana, aunque no quiero que suene a crítica ni nada parecido a la Hermandad del Plantinar, ellos se adaptaron a lo que podían. Los tiempos cambian. Ahora sobran botellines tras los ensayos de costaleros y faltan refrescos. Ahora todo va hacia esa Semana Santa más calculada. Se consultan dieciocho partes meteorológicos, se realizan cronogramas de todos los colores y tamaños. La fiesta debe de ser segura. Segura siempre pero nos perdemos aquel grado de naturalidad que nos hacía únicos. Somos como ese trozo de tofu que fermentó y ahora se acompaña de cereales y verduras para parecerse a una hamburguesa, que además de una señora de Hamburgo es una definición en la que se implica la carne algo que un vegano no tolera en su dieta.

Esa sensación me dio desde Puente Genil donde me acerqué a ver una Semana Santa distinta más natural, con gente que traían las varas o los cirios por la calle desde su iglesia a la procesión. Un pueblo echado a la calle y un público, el autóctono, que salía a disfrutar de algo inédito y único, no a buscar el fallo y la crítica. Está claro que la magnificación de nuestra Semana Santa nos ha llevado a un control y a la necesidad de no dejar nada al albedrío. Ahora miramos a aquellos que se metían tras un Cristo con una túnica que no era la de la Cofradía, o aquellos que se levantaban el antifaz y posaban ante una insignia como auténticos bichos raros, incluso algunos con escándalo. Algo que no deberíamos hacer, pues de allí venimos y perder la perspectiva o tratar de interpretar una realidad de hace un siglo con las gafas de 2022, sería un craso error. Ya pasaron la extraordinarias ya se quedarán tranquilos los de " lo extraordinario repetido se convierte en ordinario" y otros hits con el que llevan un mes dando la lata. Y lo mires por donde lo mires y te creas la versión que quieras el famoso video del músico de Virgen de los Reyes derrocha falta de empatía de unos y otros y no se quien tuvo la culpa pues a esa hora yo seguía en Puente Genil empapándome de como se llevan los rostrillos o de como no todo allí es carne membrillo. Buena semana y cuídense.
#LosLunesAlSol
Foto: Lola Lechuga/Francisco Santiago.