El Museo del Santo Ángel recupera un lienzo de principios del siglo XVIII
Arte Sacro. El Museo de arte sacro de la Iglesia-Convento del Santo Ángel de Sevilla ha recuperado dentro de su gran colección artística un lienzo de principios del siglo XVIII. La obra representa a un niño de Dios a modo de “Salvatore Mundi” sentado sobre las nubes celestiales, rodeado de querubines y con el orbe bajo su brazo como dueño y señor de la tierra.

Anverso de la obra previo a la restauración
La obra, está realizada en óleo sobre tela, y previamente a su restauración se encontraba en un mal estado de conservación. La oxidación de los barnices, así como los distintos repintes y retoques que ha sufrido la obra ocultaban y enmascaraban el gran preciosismo cromático que posee.
A nivel de soporte, la obra se encontraba estable, pues había sido reentelada anteriormente y salvo algunas zonas en las que fue preciso realizar fijaciones y consolidaciones de la pintura, los estratos pictóricos se encontraban bastante bien asentados. De igual manera la tela del reentelado se encontraba en buen estado de consolidación pues salvo un pequeño orificio, no presentaba desgarros, roturas ni destensado.
A nivel superficial, la obra presentaba alteraciones que se pudieron contrastar mediante análisis por imágenes de fluorescencia UV así como microscopía digital.

Fotografía mediante microscopía digital de la prueba de limpieza del barniz oxidado.

Fotografía con luz UV. Se puede apreciar en tonos más oscuros los distintos retoques y repintes que ocultan la obra. Destaca la zona de los genitales que ha sido repintada anteriormente.
El oscurecimiento generalizado de la obra, provocado por la oxidación de los barnices realizados a partir de resinas naturales, los repintes que ocultaban partes de original como podía ser las zonas más pudorosas del niño, así como las zonas añadidas de la obra cuya evolución cromática ha tornado de manera diferente que el original creando una distorsión visual entre lo nuevo y lo original, es decir, lo añadido ha virado de color y llama demasiado la atención.
El criterio que se ha tomado a la hora de abarcar esta restauración ha sido la de evitar operaciones innecesarias sobre la obra siguiendo siempre el principio de “mínima intervención”.
Se ha procedido a la limpieza de los depósitos superficiales tanto en el marco como en el bastidor y su tela mediante métodos mecánicos. Para la consolidación de la madera atacada por insectos xilófagos se ha procedido a la inyección de un consolidante acrílico, y al rellenado y reconstrucción de las partes atacadas con resinas epoxídicas.


Comparativa de la reintegración volumétrica realizada con resinas epoxídicas en la esquina del marco perdida por el ataque de insectos xilófagos
En la pintura se han retirado los barnices oxidados, así como los repintes y retoques mediante métodos físicos y mecánicos.


Comparativas de la limpieza del barniz conforme avanza la restauración. Puede observarse la gran luminosidad que ocultaba la capa de protección alterada
Finalmente se han repuesto las faltas de preparación con un estuco tradicional y tras su nivelación se han reintegrado con acuarelas en un primer lugar y finalmente con colores al barniz “LEAL”.


Obra tras el estucado y durante el proceso de reintegración cromática
La restauración ha sido realizada por el restaurador graduado Alfonso Verde González. La obra ya puede contemplarse en el Museo del Santo Ángel localizado en la calle Rioja de Sevilla.

Comparativa de la obra antes y tras su restauración
