Arte Sacro
  • Noticias de Sevilla en Cuaresma
  • viernes, 20 de febrero de 2026
  • faltan 37 días para el Domingo de Ramos

Última Hora. El Cristo de la Buena Muerte ya aguarda en sus andas para el Vía Crucis de las Hermandades


WhatsApp_Image_2026-02-20_at_09.50.47__1_Arte Sacro. El Santísimo Cristo de la Buena Muerte se encuentra ya sobre las andas procesionales en las que será trasladado el próximo lunes a la Santa Iglesia Catedral, donde presidirá el Vía Crucis Penitencial organizado por el Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla.

La estampa, sobria y profundamente orante, invita desde ahora al recogimiento. El Señor, que cada año convoca a las corporaciones de la ciudad en este ejercicio común de penitencia, se presenta dispuesto para recorrer las naves catedralicias y guiar la meditación de las estaciones del Vía Crucis.

Las andas lucen elegantes faldones de damasco y terciopelo granate, confeccionados por Francisco Javier Sosa Sánchez. La iluminación corre a cargo de cuatro hachones de cera tiniebla, dispuestos en portahachones de metal plateado realizados por Manuel Seco Velasco en 1952. Estas piezas pertenecieron al anterior paso del Santísimo Cristo y son propiedad, desde 1971, de la Hermandad de la Vera Cruz de Tocina, que los ha cedido generosamente para esta ocasión, en un gesto de comunión fraterna que honra el espíritu de nuestras hermandades.

WhatsApp_Image_2026-02-20_at_09.50.47__2_

El llamador, también de metal plateado y obra de Manuel Seco Velasco en la década de 1950, completa el conjunto, en armonía con las potencias de plata que porta el Santísimo Cristo, igualmente realizadas por el mismo autor en aquellos años.

WhatsApp_Image_2026-02-20_at_09.50.48

El exorno floral aporta matices de vida y esperanza al conjunto penitencial. Allium, tranchelium, anémonas, hedera, mini gerberas, tulipanes, rosas, pittosporum, dracena sanderiana, astilbe y flor de cera componen un acompañamiento delicado que realza la imagen sin restarle sobriedad.

WhatsApp_Image_2026-02-20_at_09.50.47

Sevilla se dispone así a vivir uno de los cultos más intensos de la Cuaresma. Ante el Cristo de la Buena Muerte, la ciudad vuelve a ponerse en camino, estación tras estación, contemplando el misterio de la Cruz y renovando su fe en el corazón mismo de la Catedral.

Fotos: José Campaña y Alejandro Ruesga Fontelo









Utilizamos cookies para realizar medición de la navegación de los usuarios. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso.