Provincia. La Virgen de los Dolores, titular de la Hermandad de los Estudiantes de Écija, recibe el fajín militar del general Viñé en un solemne y destacado acto institucional
Arte Sacro. Écija vivió, el pasado martes 17, un acontecimiento de especial relevancia en su calendario cofrade con la solemne imposición del fajín militar a Nuestra Señora de los Dolores, titular de la Hermandad de los Estudiantes, en la Parroquia de Santiago el Mayor. Un acto de hondo calado institucional, devocional y patrimonial que reunió a autoridades, fieles y representantes de distintos ámbitos de la sociedad astigitana.
La ceremonia se inició con la celebración de la Eucaristía, presidida por el párroco de Santiago el Mayor, don Ángel del Marco, y concelebrada por don Gonzalo Fernández, párroco de la iglesia de las Nieves de La Algaba y arcipreste de Itálica, junto a don Roberto Abeja, vicario parroquial de Santiago el Mayor, quienes dotaron al acto de la solemnidad litúrgica propia de una cita de esta magnitud.

Entre los asistentes se encontraba la alcaldesa de la ciudad, acompañada por miembros de la corporación municipal, así como autoridades civiles y de las Fuerzas de Seguridad. También estuvieron presentes representantes de diversos colectivos culturales de Écija y numerosos hermanos de la corporación, que quisieron ser partícipes de este momento singular.

Finalizada la celebración religiosa, se dio paso al acto institucional, conducido con precisión por el Subteniente Jesús Ojeda. En este contexto, el Excelentísimo Señor General de Brigada de Infantería don Jorge Viñé Blanco procedió a la entrega del fajín militar, una distinción tradicional vinculada al mando y al honor en las Fuerzas Armadas, que desde este momento pasa a formar parte del patrimonio simbólico de la Hermandad.
Durante su intervención, el general Viñé subrayó “el profundo honor que representa ofrecer este fajín como testimonio de respeto, protección y vinculación con la Virgen de los Dolores”, destacando la estrecha relación histórica entre el ámbito castrense y las corporaciones cofrades. Por su parte, el hermano mayor, José Antonio Fernández Romero, puso de relieve “la trascendencia de este acto para la Hermandad, que viene a enriquecer su legado y a reforzar su proyección en la vida social y cultural de Écija”.

El acto contó también con un momento de especial significado cuando el Ilustrísimo Señor Coronel de Artillería don Enrique Botella impuso la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco, añadiendo un reconocimiento de carácter castrense que vino a engrandecer aún más la solemnidad de la jornada.
Cabe destacar que esta no es la única distinción reciente recibida por la venerada imagen, ya que el pasado mes de febrero la Virgen de los Dolores fue igualmente condecorada con la Cruz Blanca al Mérito de la Guardia Civil, impuesta por el capitán de la Benemérita don Alejandro Ojeda Ostos, en otro acto de gran significado institucional.

Asimismo, la imagen ya porta en su paso todas estas condecoraciones, junto al escudo de la ciudad de Écija, concedido en el año 2013 con motivo del 300 aniversario de su entronización, así como la medalla de oro de la Hermandad, conformando un conjunto de distinciones que subraya el profundo arraigo y la proyección de la devoción en la vida pública de la ciudad.

Como colofón, se procedió a la imposición de la medalla de la Hermandad al propio Excelentísimo Señor General de Brigada de Infantería don Jorge Viñé Blanco, al Ilustrísimo Señor Coronel de Artillería don Enrique Botella y al comandante don Manuel Retama, en reconocimiento a su implicación y respaldo en la celebración de este acto, gesto que fue recibido con un prolongado aplauso por los asistentes.
Cabe señalar que la Santísima Virgen de los Dolores quedó ya entronizada en su paso procesional, a la espera de su salida el próximo Martes Santo en estación de penitencia, en una estampa que anticipa la inminente llegada de la Semana Santa.
La Semana Santa de Écija, declarada de Interés Turístico Nacional desde 1999, constituye uno de los principales referentes culturales y patrimoniales de la ciudad, circunstancia que otorga aún mayor relevancia a este tipo de actos, que contribuyen a engrandecer su proyección y singularidad.
Este solemne acontecimiento, desarrollado bajo el mandato del hermano mayor José Antonio Fernández Romero, se erige como una manifestación de identidad colectiva, de arraigo histórico y de proyección institucional, quedando ya inscrito con letras destacadas en la memoria reciente de la Hermandad de los Estudiantes de Écija.
Fotos: Archivo hermandad
